*DIRECTORA MÉDICA
El gas metano, resultante de los procesos de fermentación anaeróbica (en ausencia de oxígeno) de la materia orgánica supone el 50% de las emisiones de gases producidas en los vertederos. Es un gas explosivo y causante de los incendios accidentales que se producen en los vertederos. Este gas y el anhídrido carbónico, producido durante la quema de las basuras, son los responsables principales del calentamiento global o efecto invernadero. Otros gases emitidos en los vertederos son el cloruro de vinilo, benceno, tricloroetileno y cloruro de metilo de efectos tóxicos o CANCERÍGENOS. ¨Existen buenas evidencias teóricas y prácticas de que los componentes tóxicos que se echan en los vertederos con seguridad emigrarán de estos depósitos al MEDIO AMBIENTE¨.
Durante el procesamiento de la basura, así como en los incendios accidentales o provocados, se liberan a la atmósfera sustancias ¨altamente tóxicas¨ como las dioxinas, al arder productos clorados, en especial los plásticos de cloruro de polivinilo (PVC) de amplio uso (envases de alimentos y bebidas, embalajes, juguetes, tuberías, etc.). Como consecuencia de la combustión de los productos clorados, se emite también ácido clorhídrico, que ocasiona afecciones respiratorias e irritación de las mucosas, asma, broncoespeasmos, alergias, nauseas, vómitos, y una ALTA Incidencia de CÁNCER de distintos tipos, etc. Además se observaron numerosos efectos perjudiciales sobre el hígado, los riñones, la médula, el sistema nervioso central y los fetos los cuales nacen con malformaciones. Los organismos internacionales de la ONU fueron llamados para realizar estudios y recomendaciones para que las clasificaciones de los gases fuesen modificadas. En 2001, sin que nadie asumiese la responsabilidad, los gases ¨extremamente tóxicos¨ o clase I, pasaron a ser ¨poco tóxicos¨ o clase III, e incluso prácticamente ¨no tóxicos¨ o clase IV, de modo que estas sustancias puedan fluir al tercer mundo sin inconvenientes.



