En un duro fallo, la Cámara de Apelaciones de San Martín ordenó la detención de dos sujetos que se encontraban investigados en la causa por el secuestro extorsivo de la joven Claudia Lujan Miranda y que habían sido dejados en libertad por el Juez Federal de nuestra ciudad Federico Faggionatto Márquez.
La Cámara hizo lugar a una apelación presentada por la Fiscalía Federal de Campana, cuyo titular es el doctor Orlando Bosca, y entendió en su fallo que dos hermanos -que eran los dueños de la estancia en donde estuvo secuestrada Miranda- fueron participes de la banda por lo que los procesó por el delito de secuestro extorsivo agravado y ordenó su inmediata detención.
Los hermanos Ceresanes, de ellos se trata, fueron quienes alquilaron la estancia ubicada en Chenaut, Capilla del Señor, a la banda que encabezaba Roberto Branto Ayala -un secuestrador detenido meses atrás y vinculado a los principales secuestradores la provincia-, pero en un primer momento el juez interviniente en la causa había dictado su excarcelación al entender, de manera contraria a la evidencia existente, que ambos hermanos habían alquilado de buena fe la estancia a la banda en una suma de $3000 y que no estaban al tanto de lo que sucedía en el lugar. Además habían asegurado ante el magistrado, que fueron presionados por Branto Ayala y su banda para alquilarle ese sitio. Pero para los investigadores de la causa, desde un primer momento habían señalado que los hermanos habrían sido al menos ¨conocedores de lo que sucedía¨ en el lugar ya que ellos estuvieron en la quinta mientras estaba secuestrada Miranda en una habitación del lugar y por otra parte uno de los hermanos fue parado en un control policial cuando iba en su auto junto a los peligrosos delincuentes Moyano y Branto Ayala en Capilla del Señor, mientras estaba secuestrada la mujer. ¨En ese momento tuvieron la oportunidad de avisar a la policía si en realidad estaban amenazados como ellos dicen ya que los delincuentes estaban desarmados y en el control estaba hasta el propio comisario del lugar¨, había confiado en noviembre del año pasado uno de los investigadores a este medio. En ese momento la policía no detuvo a Ayala y Moyano, ya que no tenían sistema en la Departamental, y no pudieron hacer la constatación de la identidad de ambos, quienes tenían documentos falsos a nombres de otras personas.
Ante estas evidencias contundentes el fiscal interviniente apeló la decisión del magistrado ante la Cámara de Apelaciones de San Martín pidiendo el procesamiento de los hermanos por el delito de encubrimiento. Pero el fallo de la Cámara fue más allá, incluso valoró pruebas que no habían sido tenidas en cuenta por la fiscalía como datos que figuran tanto en las declaraciones de la victima como de los otros detenidos por el secuestro -el campanense Fernando Torres y Carlos Alberto Moyano- y procesó a los Ceresanes por el delito de secuestro extorsivo agravado.
El fallo de los camaristas, también confirmó el procesamiento de Branto Ayala, Torres y Moyano, dictado por el juez Faggionatto Márquez.
Recordemos que el secuestro de Claudia Luján Miranda se había producido el 5 de octubre del año pasado en la localidad de Baradero y luego de estar una semana en cautiverio fue liberada previo pago de un rescate de 27 mil pesos.



