Los obispos argentinos vivieron juntos la alegría de la elección del nuevo Papa, ya que se encuentran reunidos en la Asamblea Plenaria de Obispos en la Casa María Auxiliadora de San Miguel; según manifestó Mons. Rafael Rey.
Monseñor dijo que los obispos rezaron junto con toda la Iglesia mundial y luego enviaron un saludo al nuevo Pontífice expresándole su obediencia y adhesión; agradeciendo al mismo tiempo a Dios por la elección que se produjo.
Según el obispo a él lo ¨impresionó como una multitud se reunió en minutos para conocer al nuevo Papa y recibir su bendición¨.
También destacó ¨la inteligencia, la gran capacidad y el don de saber escuchar a las personas del nuevo Pontífice¨, además lo describió como ¨un hombre humilde, que responde siempre; un hombre muy sencillo, pero que al mismo tiempo posee una gran claridad para exponer su pensamiento; según los comentarios de quiénes estuvieron muy cerca de él¨.
En cuanto a la manifestación de algunas personas en contra de la designación del cardenal Ratzinger, monseñor Rey dijo que son ¨comentarios sin fundamentos que aparecieron en los medios de comunicación, porque no se lo puede calificar como un hombre incapaz de dar pasos nuevos... se dijeron muchas cosas injustas y que de ninguna manera se ajustan a la verdad¨.
Sobre la relación que unió a Ratzinger con su antecesor, el obispo dijo que el cardenal ¨fue un colaborador muy estrecho del Papa Juan Pablo II, por ello continuará su camino y seguramente que nos sorprenderá de otra manera; servirá a la Iglesia con mucha generosidad, ya que la viene sirviendo desde el Concilio Vaticano II¨.
Sobre la elección del Papa dijo que ¨Dios quiere decirnos algo con esta elección y seguro que Él lo eligió antes que todos los cardenales; y si es necesario hacer cambios en la Iglesia, seguro que el Papa los hará¨.
Para finalizar monseñor Rey realizó un pedido muy especial a toda la comunidad: ¨que recen por el Papa Benedicto XVI, para que Dios lo ilumine, le de salud y todos lo acompañemos en las tareas que le vaya indicando a la Iglesia, porque así como hemos obedecido con alegría al Papa Juan Pablo II, así tenemos que obedecer con mucha alegría al Papa Benedicto XVI¨.



