Buenos Aires, (NA)- El presidente Néstor Kirchner partió ayer rumbo a la Santa Sede para participar del inicio del pontificado de Benedicto XVI, con el caso Baseotto nuevamente en cartelera y en compañía de una comitiva amplia y heterogénea que incluye una fotocopia reducida de la interna bonaerense.
El jefe de Estado viajó a las 18:00 desde el Aeropuerto de Ezeiza y arribará hoy a las 11.00 —hora de Roma—, en el jumbo de la empresa Aerolíneas Argentinas, que por primera vez lució completo desde que es utilizado por Kirchner para los viajes de ultramar en reemplazo del Tango O1.
Luego de confirmar prácticamente a último momento su presencia en la misa de asunción del nuevo Papa, el presidente decidió moldear una delegación numerosa, que tomó un cariz institucional con la incorporación del ex presidente Raúl Alfonsín.
También acompañaron al primer mandatario la primera dama Cristina Kirchner; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el ministro del Interior, Aníbal Fernández; el canciller Rafael Bielsa; y el gobernador bonaerense Felipe Solá.
Otros integrantes de la comitiva fueron los diputados José María Díaz Bancalari, Jorge Argüello, el senador Miguel Angel Pichetto, y la legisladora por Santa Cruz Silvia Esteban, mientras que los últimos invitados fueron los intendentes qde San Isidro, Gustavo Posse, y de Florencio Varela, Julio César Pereyra.



