Buenos Aires, (NA)- La decisión del Gobierno de impulsar una canasta social de 16 alimentos, a precios del año anterior, enfrentaría la oposición de supermercados y almacenes, que consideran que no se debe intervenir en el mercado. Las asociaciones de consumidores, si bien respaldaron ayer la idea del Gobierno de lanzar una canasta social, consideraron que es tarde para lograr una baja significativa en los precios.
La idea había sido lanzada hace un mes por la subsecretaría de Defensa de la Competencia, organismo que ayer informó a las cámaras empresarias del sector que se avanza en el proyecto por indicación del Poder Ejecutivo Nacional.
El organismo quiere lograr el consenso de los empresarios para que cada compañía elija un producto que integrará la canasta y sobre la comercialización de ese artículo resignen un margen de ganancias.
Algunos sectores empresarios de supermercados y comercio minoristas intentan convencer al Gobierno de que los precios no seguirán subiendo y que los productos ya se ofrecen al precio más bajo que se puede. Desde el sector industrial de alimentos aconsejan que el Estado no intervenga en el mercado de precios desregulado.
El proyecto está ahora en manos de la Secretaría de Agricultura que está llevando adelante negociaciones para acuerdos por precios con distintos sectores empresarios, a pedido del ministro de Economía, Roberto Lavagna.
Defensa de la Competencia había lanzado el proyecto de acordar precios con supermercados y el comercio minorista para ofrecer una canasta alimentarias con descuentos, buscando limitar el aumento de precios, que en el primer trimestre llegó al 4 por ciento.
Según el último informe, correspondiente a abril, los precios se habrían frenado durante las primeras tres semanas.
Las asociaciones de consumidores, si bien respaldan la idea del Gobierno de lanzar una canasta social consideraron que es tarde para lograr una baja significativa en los precios.



