Poco a poco la gente fue arribando al ribereño club para sumarse a los festejos, entre los cuales estuvo la tradicional quema de muñeco y un colorido show de fuegos de artificio, como preámbulo de lo que sería una noche de baile al son de buena música y un original espectáculo de rayos laser computarizados.
El muñeco en esta ocasión representaba la "cucaracha" tan popular del programa televisivo CQC, que montada sobre la balsa a unos metros de la costa, pasadas las 3.30 hs., ardió al tiempo de que una lluvia de bengalas y ruidosas explosiones encendían el cielo sobre el Paraná de las Palmas.
Chicos, jóvenes y grandes disfrutaron del despliegue pirotécnico, que marcó el comienzo de una larga noche de festejos entre amigos y familiares para recibir el 2003 con todas las esperanzas de un próspero año.
Fue tan amena la fiesta que aún cuando ya había amanecido, solo pudo ser concluída cuando los organizadores decidieron cortar la música, ya pasadas con olgura las 6.30 hs. de la mañana, y así poco a poco los concurrentes se fueron desconcentrando.
Cabe destacar que el evento se desarrollo con un prolijo y perfecto orden, tal como se había organizado, y no hubo motivo alguno que empañara lo que fue una verdadera fiesta.



