(National Geographic Channel)
En esta misma época del año pasado, LOS GNOMOS tuvimos una no muy feliz experiencia con algunos adolescentes que destruyeron parte de nuestro bosque y de nuestra Casa de Gnomos, incidente que nos llenó de tristeza.
A medida que compartíamos con nuestros amigos humanos la experiencia, escuchábamos las más diversas opiniones, pero casi todas tenían un componente alarmante del estilo de: "Y... si casi todos toman drogas o se emborrachan hoy en día"; "La juventud está descontrolada"; "Están perdidos, no tienen valores"...
LOS GNOMOS nos negábamos a creer en tales acusaciones, pero la verdad es que nos sentíamos frustrados. Como un agravante más, no teníamos parámetros cronológicos para comparar: bien saben nuestros lectores que LOS GNOMOS vivimos alrededor de 400 años humanos, con lo cual nuestra etapa juvenil llega mucho más tarde que la de ustedes... nuestra niñez es larguísima... ¡qué privilegio! ¡¡¡Tenemos taaaaaaaaaaaaaaaaaaanto tiempo para jugar!!!
Como no nos gustan las generalizaciones quisimos escuchar la otra campana de la historia. Nos decidimos a investigar cómo era esta etapa de la adolescencia y juventud humana, cómo son los adolescentes hoy, que piensan, que sienten, cómo se relacionan con el mundo y con la Naturaleza. Con esta misión, y haciendo "uso y abuso" de nuestra habilidad de hacernos invisibles y de tomar formas que nos hacen pasar desapercibidos, nos mezclamos entre un grupo de cien adolescentes que cursaba el último año del polimodal. Durante varios meses compartimos sus aulas, sus almuerzos, sus recreos. Supimos de sus sueños y frustraciones, escuchamos en silencio sus historias, algunas dolorosas. Los oímos planear su futuro una y otra vez. Jugamos a ser empresarios, practicamos entrevistas de trabajo, desarrollamos microemprendimientos. Nos emocionamos con ellos cuando recibieron sus títulos secundarios (porque "nos colamos" en sus fiestas de egresados), nos pusimos eufóricos cuando la cuenta regresiva marcaba los instantes previos al gran viaje a Bariloche. Los alentamos cuando se sintieron fracasar en alguna prueba (en la escuela o en la vida), y les hicimos cosquillitas en la nariz para arrancarles una sonrisa a pesar de todo. Contamos chistes, escuchamos música de todo tipo, armamos maquetas, jugamos a los "Seis Sombreros", inventamos fábulas de convivencia. Visitamos empresas y museos. Nos reímos hasta que nos dolió la panza. También trabajamos con seriedad y con calidad. Discutimos sobre historia, arte, satisfacción de clientes, próceres locales, imagen empresarial, patrimonio cultural, tecnología, flora, fauna, ecología, filosofía oriental... y de todo lo que pudimos imaginar...
Aprendimos muchísimo de ellos. Estas son sólo algunas de las "lecciones de vida" que nos enseñaron:
-Algunos roban casas, muchos roban besos y regalan emociones
-Algunos destruyen bosques, muchos piden aprender cómo cuidarlos
-Algunos se exceden con alcohol, muchos se exceden con carcajadas
-Algunos matan, muchos hacen que vivir valga la pena
-Algunos siembran dolor, muchos a pesar de su dolor cultivan valores
-Algunos nacen en el lugar equivocado y siguen allí toda su vida, muchos nacen en el mismo sitio... y saben ver que la forma de salir a la luz de la vida es aprendiendo a ser mejores personas, capacitándose, construyendo ladrillo a ladrillo un futuro de mujeres y hombres de bien...
¡¡¡Hasta la próxima historia!!!
malen@losgnomosdelbosque.com.ar
Los Gnomos del Bosque Desayunos



