Cuando solo faltaban un par de horas para la llegada del 2006 Gendarmería encontró 738 kilos de cocaína escondidas en bolsas de carbón en una quinta de José C. Paz y . En el operativo detuvieron a ocho personas sospechosas de integrar una banda dedicada al narcotráfico desde hace al menos tres años.
Se trata del mayor cargamento de cocaína secuestrado en un procedimiento en todo 2005. Su valor de mercado en Argentina es de 3,7 millones de dólares. El operativo fue bautizado Carbón blanco 2, por la repetición del escondite con un caso de tráfico a España.
Entre los ocho detenidos hay dos mujeres, una de ellas embarazada. De acuerdo a fuentes de la investigación, casi todos los sospechosos, entre ellos un hombre de 42, señalado como el líder de la banda, son miembros de una familia que posee un importante almacén de ramos generales en Salvador Mazza, localidad salteña fronteriza con Bolivia.
Precisamente fue desde Salvador Mazza desde donde salió el viernes 30 un camión Fiat Iveco con acoplado con el cargamento de carbón donde estaba escondida la cocaína. Pero ese camión no viajó solo. Delante y detrás iban dos camionetas 4x4, un VW Senda y otro camión, todos manejados por miembros de la banda que se comunicaban por celulares. De esa manera, detectaban posibles controles y, en caso de ser necesario, desviaban el camión por otro camino.
De acuerdo a las fuentes, la caravana estaba siendo monitoreada por Gendarmería por orden del juez federal de Salta, Abel Cornejo.
La caravana fue de Salvador Mazza a Santiago del Estero y de allí a Tucumán, donde tomó la ruta 9 hacia Buenos Aires. Los investigadores suponen que eligieron ese trayecto para minimizar la posibilidad de encontrar controles.
Finalmente, el sábado el camión llegó a una casaquinta de José C. Paz. Cerca de las ocho de la noche, la Gendarmería allanó el lugar y detuvo a seis sospechosos (uno de ellos de nacionalidad boliviana). Paralelamente, se allanó un hotel del barrio Las Tunas, de Pacheco, donde se detuvo al líder de la banda —se le secuestraron cinco teléfonos celulares y 6.000 dólares— y a una mujer.
La droga estaba distribuida en paquetes que habían sido escondidos dentro de las bolsas de carbón.
Los paquetes tenían diferentes etiquetas (algunas de ellas eran de marcas de cerveza). Una de las hipótesis de los investigadores es que las etiquetas identifican diferentes calidades de droga. También creen que es posible que la mayor parte de la cocaína sea de origen boliviano y tal vez el resto sería de Colombia.
Uno de los jefes de Gendarmería que intervino en el operativo dijo que era posible que una parte de la droga estuviera destinada a ser distribuida en la Costa Atlántica durante el verano, pero luego ninguna de las fuentes consultadas supo explicar de dónde había salido esa sospecha.
La banda estaba siendo investigada desde 2002. Aparentemente, para los traslados disimulaban la droga en cargamentos de carbón o de arena. En cada viaje mandaban más de un camión con el objetivo de "despistar" a los controles.
Ahora la justicia investiga si esta banda tiene alguna vinculación con la que fue desbaratada por mandar cocaína a España por un puerto perteneciente a la Aduana de Campana, causa en la que aún permanecen detenidos sus dos cabecillas.



