Buenos Aires, (NA)- El presidente electo de Bolivia, Evo Morales, decidió que ese país dejará de venderle gas a precio subsidiado a la Argentina, y en cambio buscará fijar un precio de mercado regional para ese fluido clave.
La medida fue anticipada ayer por el vicepresidente electo boliviano, Alvaro García Linera, quien tenía previsto llegar mañana a la Argentina para mantener reuniones con autoridades del gobierno de Néstor Kirchner por el precio del gas, en lo que calificó como un «un primer acercamiento», pero anoche se confirmó que lo hará el día 17, acompañando al presidente electo, Evo Morales. García Linera expresó que «vamos a trabajar en un precio de mercado regional», y adelantó que «no habrá más precio solidario».
«No hay más precio solidario, vamos a trabajar en un precio de mercado regional que beneficie al país y marque una pauta de que el gas ya no será un commoditie y su precio se acerque al mercado internacional», dijo García Linera, quien se reunirá con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Según el Ministerio de Hidrocarburos de ese país, el gas boliviano puesto en la frontera con Argentina se cobra a 3,18 dólares el millar de metros cúbicos, por debajo de los 3,23 que paga Brasil a Bolivia, y entre 12 y 13 dólares en que se cotiza en el mercado de California, un referente internacional.
En el plano político, García Linera negó también que hubiese malestar en el gobierno argentino porque Evo Morales no incluyó una visita a Kirchner en su gira internacional por algunos países de Latinoamérica, Europa, Africa y Asia. Señaló que el nuevo gobierno boliviano, que debe asumir el 22 de enero, programará «en un corto tiempo» una visita del líder indígena Morales a Buenos Aires.
La decisión de Morales de excluir a la Argentina en su primera gira internacional como presidente electo, que incluyó a España, Venezuela y Cuba, entre otras naciones, había generado inquietud porque Bolivia se convirtió en un país clave a la hora de proveer gas para la industria local.
Sobre su anunciada visita a la Argentina, dijo que se iba a centrar en el tratamiento de «la cooperación bilateral y del negocio hidrocarburífero», según declaraciones que trascendieron aquí. El vicepresidente electo boliviano insistió en que entre los puntos sobre los que conversará están el de los «migrantes, temas de desarrollo tecnológico, pero el central, sin duda, es el ámbito hidrocarburífero».
Bolivia exporta desde junio de 2004 volúmenes de gas a la Argentina que ya alcanzan los 7,7 millones de metros cúbicos diarios, por un gasoducto construido en los 70.
Aunque el negocio de la exportación boliviana está en manos de Repsol YPF y Petrobras, el gobierno es el encargado legalmente de negociar mercados y precios, puesto que recibe el 50 por ciento de las ventas brutas por regalías e impuestos de características similares.
Bolivia tiene la segunda reserva de gas de Sudamérica, después de Venezuela, y actualmente vende a Brasil, su principal mercado, alrededor de 25 millones de metros cúbicos diarios.
La Argentina busca llegar a un acuerdo de mediano plazo con Bolivia para la provisión de gas al Gasoducto al Noreste Argentino, que será construido con participación privada para proveer de 20 millones de metros cúbicos diarios a varias provincias.



