Alegría, afecto, miedo, rabia y tristeza son Emociones Auténticas. Y lo mas saludable es poder expresar dichas emociones de manera natural y espontánea, pero no siempre esto es posible. Todo dependerá de cómo se haya dado el condicionamiento familiar.
Por ejemplo en una familia machista los hombres no podrán llorar ni mostrar su tristeza, entonces cada vez que estén tristes se mostrarán irritables y gruñones. Han disfrazado o encubierto la tristeza con una rabia falsa.
Para adaptarse al sistema familiar y asi poder convivir en armonía se aprende a cambiar una emoción autentica "inaceptable", por una sustitutiva aceptable.
Cada familia tiene su propio estilo. Existen familias donde se discute mucho y parecería que prevalece el enojo, o familias en las que esta todo bien pase lo que pase, o familias donde no hay ninguna muestra de afecto, etc.
Estos permisos (asi como también las prohibiciones) se van transmitiendo de manera no consciente de generación en generación, o sea seguramente nuestros padres nos dieron permiso para sentir y expresar las emociones que ellos podían sentir y expresar y no así las opuestas.
Algunas de las emociones son:
Ansiedad: temor opresivo e indefinido ante un estímulo presente o algo a enfrentar en el futuro que no lo justifica.
Culpa: es miedo al castigo, puede sentirse por disfrutar, aunque no se haga mal a nadie ("porque mis padres se sacrificaron por mí"), por casarse si la hermana mayor quedó soltera, por ganar dinero porque otros no lo ganan..........
Confusión: es un bloqueo, incapacidad para razonar. Uno se dice a sí mismo "soy tonto", "no entiendo".
Celos: encubren inseguridad, ideas de inferioridad ante la competencia por el ser amado o por lo menos celado.
Depresión: es una falsa tristeza, motivada por excesiva autocrítica o conmiseración interna, por la prohibición de sentir o expresar rabia que se vuelca contra sí mismo.
Envidia: es la tristeza por el bien ajeno. En vez de tender a mejorar uno mismo se añora o quiere quitar lo que tiene otro.
Inadecuación: es sentirse fuera de lugar, torpe, creer que todos nos miran y nos juzgan, que haremos un mal papel. Se siente al hablar en público, al bailar, al ser elogiado.
En resumen, disfrazar las emociones genera confusión, pues la persona no se conecta realmente con cuales son sus necesidades mas íntimas. Y además produce enfermedad (hipertensión, gastritis, asma, insomnio, contracturas musculares, alergias.........).
Por el contrario, poder expresar las emociones con autenticidad es sanador. La persona se siente mejor, crea vínculos mas fuertes y equilibra su autoestima.
Lic. Susana Olañeta (Psicóloga)
Ex docente Uba y Hosp. Durand



