El Justicialismo bonaerense eligió ayer el calor porteño para comenzar a delinear una estrategia de reconstrucción con vistas a la elección presidencial de 2007. "No somos el Frente para la Victoria y no trabajamos para irnos a ningún otro partido", enfatizó Jorge Sarghini.
A distancia de quienes buscan regresar al gobierno y quienes quieren acordar con Mauricio Macri (Compromiso para el Cambio), un grupo de legisladores de la bancada Peronista Federal se reunió ayer para esbozar un camino autónomo.
Los diputados Eduardo Camaño, quien presidió la Cámara baja hasta diciembre pasado, Francisco De Narváez, Jorge Sarghini y Juan José Alvarez almorzaron ayer en el restaurante El General, en la avenida Belgrano al 500.
"El objetivo fue empezar a trabajar en el armado provincial del Partido Justicialista para competir en las elecciones 2007", resumió Camaño después de disfrutar de un bife de lomo con ensalada.
La aspiración que entrelaza a los cuatro comensales de El General es captar los retazos del Justicialismo que quedaron marginados por la avanzada kirchnerista.
El primer paso, en ese sentido, es relevar en cada provincia los aliados eventuales que se sumarían a una lista justicialista distanciada del gobierno. Y, paralelamente, buscar a un candidato que pueda desafiar al postulante oficial.
El ex ministro de Economía Roberto Lavagna resume para muchos duhaldistas el perfil ideal de candidato presidencial. Pero aún no hay hubo contactos serios con el economista.
"No somos el Frente para la Victoria y no trabajamos para irnos a ningún otro partido", enfatizó Sarghini, al ser consultado por un canal de cable.
La convocatoria al almuerzo y el malestar que generó entre quienes se quedaron afuera, exhibió una radiografía de las diferencias que en el presente atraviesan a los herederos de Eduardo Duhalde.
El jefe de la bancada, José María Díaz Bancalari, fue el principal ausente, aunque Camaño se encargó de quitarle al encuentro la intención de destronarlo.
"Nadie se reunió para criticar a Díaz Bancalari: es el presidente del bloque y si aparecen diferencias las discutimos en el interior de la bancada", contestó.
La cercanía del titular del bloque Peronista Federal con el gobierno explican las principales divergencias con el sector liderado por Camaño.
Díaz Bancalari, que recibió críticas duhaldistas por su respaldo a la reforma del Consejo de la Magistratura impulsada por el oficialismo, evitó lanzar declaraciones que sumaran tensión al bloque.
Así, consultado por una radio porteña, se negó a opinar sobre temas políticos para evitar que sus palabras "después sirvan para que algunos digan que hay disidencias".
Las afirmaciones de autonomía lanzadas por los comensales de El General también fueron un revés para el diputado Cristian Ritondo, quien promueve la ruptura del bloque Peronista Federal y aspira a llevarse consigo a un sector para articular luego una alianza con el macrismo.
Marginado por los impulsores del almuerzo, Ritondo salió a robustecer las grietas abiertas en el bloque al asegurar que existen diferencias "insalvables" con Díaz Bancalari.



