Ante la advertencia realizada por el Servicio Meteorológico Nacional sobre la persistencia de una intensa ola de calor -que ayer marcó una sensación térmica superior a los 40 grados-, el Ministerio de Salud nacional recordó que las altas temperaturas “pueden producir graves efectos perjudiciales sobre la salud de las personas, sobre todo en bebés, adultos mayores o enfermos crónicos”.
Por ello, brindó una serie de consejos prácticos para prevenir y protegerse de los efectos del calor, que se transcriben a continuación:
Protegerse en la calle y en casa
- De ser posible, evite salidas y las actividades (sobre todo físicas) en las horas de más calor (entre las 11 de la mañana y las 5 de la tarde).
- Si tiene que salir, procure estar a la sombra. Use sombreros o pañuelos y vista ropa liviana y amplia, de colores claros.
- Trate de llevar siempre con usted una botella de agua.
- Permanezca en el interior de su domicilio en las habitaciones más frescas.
- Durante el día, dúchese o báñese varias veces.
- Cierre las ventanas, toldos y cortinas expuestas al sol.
- Mantenga las ventanas cerradas mientras la temperatura exterior sea superior a la interior. Ábralas de noche, facilitando las corrientes de aire.
Alimentación
- Aún cuando no sienta sed, tome la mayor cantidad de líquidos posible, sobre todo agua mineral y jugos de fruta fresca.
- No consuma bebidas alcohólicas, porque alteran la capacidad de respuesta al calor y favorecen la deshidratación.
- Evite las bebidas con cafeína (café, té, bebidas cola) o muy azucaradas, porque aumentan la eliminación de líquidos.
- Evite beber líquidos excesivamente fríos.
- No deje de comer, hágalo en pequeñas porciones y con frecuencia. Consuma sobre todo frutas y verduras frescas, bien lavadas.
- Evite comidas excesivamente condimentadas, calientes, copiosas y de digestión lenta.
- Tenga mucho cuidado de mantener la correcta cadena de frío de alimentos frescos como lácteos, carnes o envasados.
Recomendaciones para lactantes y niños:
- En los lactantes ofrecer el pecho más seguido.
- Durante la propia actividad física dar de beber frecuentemente agua o jugos naturales cada 20 minutos, aunque no manifiesten tener sed.
- No ofrecer bebidas muy frías ni muy calientes.
- Incorporar en las comidas sal en mayor proporción que lo habitual.
- Bañarlos o mojarles el cuerpo frecuentemente.
- Evitar la exposición al sol, sobre todo desde las 10 horas y hasta las 16.
- Usar sombreros o gorros para transitar bajo el sol.
- Usar protector solar de factor 15 o superior.
La exposición a elevadas temperaturas supone una agresión al organismo, por lo que se corre el peligro de deshidratación, el agravamiento de una enfermedad crónica o sufrir un golpe de calor.
Los principales síntomas de alerta son los calambres musculares en brazos, piernas, abdomen y agotamiento, por aturdimiento, debilidad o insomnio.
También la piel caliente, roja y seca; pulso acelerado, transpiración copiosa ydificultad para respirar; dolores de cabeza, náuseas, somnolencia y sed intensa; y confusión, convulsiones y pérdida de conocimiento.
Si alguno de estos síntomas aparece, se recomienda suspender actividades físicas durante varias horas, refrescarse y descansar en un lugar fresco, beber abundante agua, jugos de frutas frescas o bebidas mineralizadas en caso de poder consumirlas.



