A raíz de una nota que fue publicada en un diario de la zona, y como soy estudioso de las culturas aborígenes argentinos, me preguntaron si tenía conocimiento de una investigación de la justicia formoseña sobre la matanza de aborígenes ocurrida en 1947. El informe dice que directivos de la justicia de Formosa iniciaron en tres parajes del oeste de la provincia la búsqueda de fosas comunes donde pueden estar enterrados los aborígenes muertos en el mencionado año, en el hecho conocido como la masacre de Rincón Bomba. En esta zona habitaban wichi y pilaga que murieron en la localidad de Las Lomitas.
Hace unos meses recibí un informe completo de este hecho. Abogados de la Federación Pilaga impulsan en los estrados judiciales de las provincias de Chaco y Formosa la causa donde se trata de dilucidar lo ocurrido en octubre de 1947.
Las Lomitas se ubica en el centro-oeste de la provincia de Formosa, sobre la Ruta Nacional N° 81 y la línea del ferrocarril, a 300 km. de la capital provincial. Constituye, junto con la localidad de Ingeniero Juárez, uno de los centros principales del Sistema de Asentamiento del Oeste de Formosa.
Se considera una población cercana a los 12.000 habitantes. La población aborigen representa aproximadamente el 19% del total, unos 1700 habitantes. Está compuesta por las etnias Wichis (Matacos) y Pilagás, correspondiéndoles el 60% y el 40% respectivamente.
Las comunidades aborígenes que se agrupan en zonas periurbanas cuentan con el recurso económico de la changa en el pueblo. Las que permanecen en el monte, presentan un mayor nivel de organización, que se ha ido logrando en torno al tema de la obtención del título de la tierra; conservan la alimentación en base a los productos del monte y conservan más su patrimonio cultural. ( Allí se realiza la experiencia piloto del programa voluntariado aplicado, junto a Lila Avendaño, que hace 25 años trabaja con las etnias Wichi y Pilagá; 13 comunidades, unas 1800 personas, quien me envía los datos).
Las excavaciones, autorizadas por el juez federal Marcos Bruno Quinteros, en esa zona, comenzaron meses después de que la organización Federación Pilagá denunciara que en octubre de 1947 cientos de aborígenes fueron asesinados cuando reclamaron comida y ropas en Las Lomitas.
La agencia DyN, informó, que el abogado impulsor de la causa, Julio García, precisó que la organización que representa busca ‘saber qué pasó, lograr que el Estado Nacional reconozca el hecho conocido como la Masacre de Rincón Bomba y también que se indemnice a la etnia pilagá por lo ocurrido’. Dicho procurador, quien se encuentra en Las Lomitas junto a un equipo de expertos en criminología y medicina forense, detalló que la causa judicial también pretende poner luz sobre un hecho histórico, que para los pilagá aún hoy es algo doloroso.
Sobre el tema hay una millonaria demanda a la Nación por la masacre aborigen en Formosa, cuando aún era Territorio Nacional. El monto de la demanda ronda los 100 millones de dólares y es similar a otra acción judicial por un caso sucedido en el Chaco, en 1924, del que he recibido también la información a través de un colega de una Revista de Salta.
La causa ingresó al Juzgado Federal de Formosa recientemente, y es promovida por las comunidades indígenas que descienden de los grupos masacrados. Para ello cuentan con el patrocinio del abogado Carlos Alberto Díaz, de Resistencia, quien también elaboró la demanda presentada en el Chaco por la matanza de Napalpí, consumada en julio de 1924, y por la que la Nación está siendo querellada con un reclamo indemnizatorio de 116 millones de dólares. .
Transcribo una parte de cómo ocurrieron los hechos, segun los investigadores “Todo comenzó en abril del 47 , cuando miles de pilagás, tobas y wichís fueron despedidos sin indemnización alguna del Ingenio San Martín de El Tabacal. Un mes antes habían sido llevados, caminando cientos de kilómetros, con la promesa que se les pagaría 6 pesos por día, pero una vez en El Tabacal se les pagó menos de la mitad.
Considerándose defraudados recurrieron ante las autoridades de El Tabacal, pero lejos de ser escuchados, fueron despedidos con desprecio. Recibieron alguna ayuda de la comunidad, que los veía sin siquiera algo para comer, y decidieron volver a pie a Las Lomitas. En ese ínterin, el hambre y las enfermedades comenzaron a hacer estragos entre niños y ancianos.
Desesperados, los pilagás buscaron ayuda en las poblaciones cercanas, y se instalaron en el paraje conocido como Rincón Bomba. Una delegación encabezada por el cacique Nola Lagadick y Luciano Córdoba, pide ayuda a la Comisión de Fomento de Las Lomitas y al Jefe del Escuadrón 18 Lomitas de Gendarmería Nacional, comandante Emilio Fernández Castellanos.
El presidente de la Comisión de Fomento, telegráficamente, lo impone de la situación al gobernador Rolando de Hertelendy, solicitándole el urgente envío de ayuda humanitaria. También se entrevista varias veces con el jefe de Gendarmería, transmitiéndole la preocupación de los vecinos, que dicen temer ser atacados por los indígenas hambrientos.
Hertelendy se comunica con el gobierno de Juan Domingo Perón y hace saber la gravedad de la situación y ordena entonces el envío de tres vagones de tren con alimentos, ropas y medicinas.
A Las Lomitas llega un solo vagón lleno y dos semivacíos. A las pocas horas los pilagás comienzan a sentir los síntomas de una intoxicación masiva. Se cree que más de cincuenta de ellos murieron en esa instancia, principalmente niños. Los primeros en morir son enterrados en el cementerio de Las Lomitas, pero luego se les niega que lo sigan haciendo allí, y entonces los aborígenes deben enterrar a sus seres queridos en el monte. “
Los trabajos sobre este hecho continuarán, ya que el juez federal Marcos Bruno Quinteros autorizó en diciembre del año pasado, excavaciones en varios puntos de la zona oeste de Formosa, como en el pueblo de Pozo del Tigre y en inmediaciones de la comunidad pilagá El Descanso.
Esta es una parte de la historia ocurrida en octubre de 1947.



