Cuentan que al llegar un hombre a su casa se dio cuenta de que los ladrones la habían Saqueado .
Sintió un profundo dolor por lo sucedido contó sus perdidas, se lleno de rabia y de dolor.
Sin embargo después de pensarlo se dio cuenta, que además de intensificar las precauciones era muy poco que podía hacer,
Para recuperar sus bienes o encontrar a los ladrones.
Y entonces dijo :
- Ya que me robaron mis bienes no voy a permitir que me roben mi tranquilidad y mi paz.
Y decidió olvidarse del asunto.
Amigos míos: ¿Cuantas veces al día permiten a otros que les roben su tranquilidad y su Paz?.
Con sus propios pensamientos dejan que hechos que ya pasaron les sigan robando su atención de lo mejor de vuestras vidas.
"Inviertan la energía de los lamentos y las quejas, en construir sus ilusiones".



