El juez Federal Federico Faggionatto Márquez ordenó la detención de los hermanos Juan Manuel y José Manuel Cerezales imputados de ser participes de la banda que secuestró a Claudia Luján Miranda el 5 de octubre del año 2004 en la localidad de Baradero y luego de estar una semana en cautiverio fue liberada previo pago de un rescate de 27 mil pesos. Uno de ellos, Juan Manuel, aun se encuentra prófugo, mientras que el otro fue detenido.
La decisión del juez Federal llegó luego de que un fallo de la Cámara Federal de San Martín ordenara al magistrado detener a estos hermanos que habían sido puestos en libertad por falta de merito en la primera parte de la apelación. Pero la medida no fue aplicada inmediatamente y recién a comienzos de este mes el magistrado tomó esta medida logrando la detención de uno de ellos mientras que el segundo se mantiene prófugo.
Los hermanos Cerezales fueron quienes alquilaron la estancia ubicada en Chenaut, Capilla del Señor, a la banda que encabezaba Roberto Branto Ayala -un secuestrador detenido meses atrás y vinculado a los principales secuestradores la provincia-, pero en un primer momento el juez interviniente en la causa había dictado su excarcelación al entender que ambos hermanos habían alquilado de buena fe la estancia a la banda en una suma de $3000 y que no estaban al tanto de lo que sucedía en el lugar. Además habían asegurado ante el magistrado, que fueron presionados por Branto Ayala y su banda para alquilarle ese sitio. Pero para los investigadores de la causa, desde un primer momento habían señalado que los hermanos habrían sido al menos ¨conocedores de lo que sucedía¨ en el lugar ya que ellos estuvieron en la quinta mientras estaba secuestrada Miranda en una habitación del lugar y por otra parte uno de los hermanos fue parado en un control policial cuando iba en su auto junto a los peligrosos delincuentes Moyano y Branto Ayala en Capilla del Señor, mientras estaba secuestrada la mujer. ¨En ese momento tuvieron la oportunidad de avisar a la policía si en realidad estaban amenazados como ellos dicen ya que los delincuentes estaban desarmados y en el control estaba hasta el propio comisario del lugar¨, había confiado en noviembre del año 2004 uno de los investigadores a este medio.
Un apelación de la Fiscalía Federal local fue la que hizo que finalmente la Cámara decidiera procesar a los sujetos quienes están imputados del delito de secuestro extorsivo agravado.
En su momento el fallo de los camaristas, también había confirmado el procesamiento de Branto Ayala, Torres y Moyano, dictado por el juez Faggionatto Márquez.
Antes de ser detenidos los imputados habrían radicado una denuncia penal contra sus ex abogados por una presunta estafa que ahora es investigada.



