"Tenemos como norte articular todos los planes sociales de la provincia con la Nación; estamos en un camino de revisión y redireccionamiento que apunte a lo productivo y a la educación", señaló el ministro de Desarrollo Humano bonaerense, Jorge Varela, para quien el Plan Jefes y Jefas "cumplió su ciclo".
Varela, que fue intendente de Campana y se sumó en diciembre al gabinete de Felipe Solá en reemplazo de Juan Pablo Cafiero, adelantó en una entrevista con diario capitalino La Nación -publicado en su edición de ayer- la reconversión del plan Barrios Bonaerenses -similar al Jefes y Jefas, con 65 mil beneficiarios-, y del plan alimentario Más Vida -1.900.000 beneficiarios-, concebido por Hilda González de Duhalde en los años 90.
El funcionario, que maneja un presupuesto de 900 millones, defendió la intervención de los intendentes en los planes aunque reconoció que el programa Jefes y Jefas, ideado por Eduardo Duhalde en 2002, "no tuvo controles óptimos". Según su visión, el diseño de los nuevos subsidios será "transparente" y apunta a lograr un "cambio cultural".
La primera demostración de que su gestión coordinará acciones con el gobierno de Néstor Kirchner podrá verse hoy cuando el gobernador firme con el secretario de Políticas Sociales, Daniel Arroyo, un convenio por el cual se elevará el presupuesto destinado a emprendimientos productivos en territorio provincial de 4 millones, en 2005, a 38 millones, en el actual. El plan, llamado "El trabajo dignifica", llegará a unos 20 mil emprendedores y a 120 bancas sociales dedicadas a otorgar microcréditos.
-¿Qué pasará con los planes sociales en la provincia?
-Habrá un redireccionamiento hacia lo que se anunció en el nivel nacional, para articular nuestra gestión con los otros estamentos del Estado. Los planes para jefes y jefas cumplieron un ciclo y el Presidente planteó con claridad cuál es la nueva etapa, ligada a la familia y a la capacitación. Calculamos que la provincia aportará unos 300 mil beneficiarios que se pasarán a los nuevos planes. Nosotros tenemos el Plan Barrios, muy similar al Jefes y Jefas, también vamos a modificarlo; los que opten por pasarse cobrarán más. Nuestra idea es aportar los 150 pesos y la Nación el resto.
-Entonces ¿el Plan Barrios desaparecerá?
-O va a quedar reducido a una cantidad mínima, de gente que no puede realizar actividad laboral por edad o por discapacidad.
-Algunos dudan sobre la transparencia en la instrumentación de los nuevos planes...
-Esto es una muestra testigo. El dinero se asignará por intermedio de certificaciones en forma personal y se va a pagar con una tarjeta magnética. Además, la situación económica es distinta. Cuando se puso en marcha el Plan Jefes y Jefas de hogar el país estaba en llamas. Se dispuso de una masa de dinero importante para la gente más pobre sin tener controles óptimos. Ahora va a haber 240 agencias con gente especializada para constatar los casos y eso le va a dar transparencia.
-¿Cuál cree que debe ser el papel de los intendentes en la distribución de los planes?
-Tienen un papel fundamental: conocen los barrios y a los beneficiarios de los programas. Para explicarle a la gente por qué les conviene pasarse de un programa al otro la intervención del municipio es esencial.
-¿Qué pasará con otros planes, como el Más Vida o los comedores comunitarios?
-La idea es que se vayan reconvirtiendo en la medida en que podamos ir incorporando gente al circuito del trabajo y así destinar estos fondos al tema productivo.
-¿Será un año conflictivo en materia social?
-Va a ser un año de trabajo muy activo. Desde el Estado tenemos la agenda social como prioridad.



