Todos los seres humanos por ser imagen y semejanza de Dios pueden dar y recibir afecto, dar y recibir amor, sea cual fuere la situación en que se encuentren.
La omnipotencia del hombre hace que en oportunidades sin darse cuenta se olvide de esto y se sienta un ser superior, no comprenda que nadie posee todas las cualidades, todos tenemos alguna incapacidad, algunos física y otros incapacidad para amar, imposibilidad para escuchar al otro, para sentir con el otro, pero también todos tenemos algo bueno, distinto, único y original para recibir y dar a los demás, "todos podemos amar y ser amados".
Dios nuestro padre, quiere a todas las criaturas por igual, pero sobre todo a los niños especiales y los ama más que a nadie en el mundo, nos puso en su camino para que los ayudemos a sentirse mejor, a ser felices, a aceptarlos y ayudarlos a aceptarse a sí mismos. Tengamos en cuenta que en muchas ocasiones van a ser ellos precisamente quienes nos van a enseñar con sus gestos y actitudes a amar la vida, a vivir con esperanza y a tener fe.
"Si a los ojos exteriores de los hombres las personas con capacidades diferentes aparecen débiles y enfermas, ante Dios son grandes y luminosas en todo su ser.." (Juan Pablo II).
Nilda Inés Quinteros de Rodrigues - DNI: 12.479.048
Mamá de un ex alumno del Colegio Rogacionista Padre Aníbal M. Di Francia



