El presidente Néstor Kirchner encabezó ayer el acto de llamado a licitación para poner en marcha un tren de alta velocidad entre Buenos Aires y Rosario.
La ceremonia se realizó en Casa de Gobierno. El proyecto está enmarcado en el Plan de Recuperación y Modernización Ferroviaria y demandaría una inversión de alrededor de 800 millones de dólares. Parte de ese dinero, según se informó, podría ser financiado por empresas privadas.
El plan prevé la prestación de un servicio de alta velocidad (de 250 a 300 km/h) entre Buenos Aires y Rosario, así como un recorrido complementario -con tecnología similar o formaciones diesel de altas prestaciones- en el tramo Rosario-Córdoba.
Para el primer tramo será necesaria la total reconstrucción de la infraestructura existente, lo que implica renovación de vías, electrificación y mejoras en señalización, comunicaciones y pasos a nivel. De acuerdo a las características del emprendimiento, el Gobierno puso como condición en los pliegos que los oferentes "tengan antecedentes en la construcción y manejo de trenes rápidos".
Del acto, además de Kirchner, participaron el vice Daniel Scioli, el gobernador de Santa Fe, Jorge Obeid, el vicegobernador de Córdoba, Juan Carlos Schiaretti y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman. También asistieron los ministros de Economía, Felisa Miceli, de Planificación, Julio De Vido, y de Salud, Ginés González García.
De acuerdo al secretario de Transporte, Ricardo Jaime, el plan contempla "cubrir frecuencias Buenos Aires-Rosario cada 60 minutos en las horas pico y no menos de tres frecuencias diarias a Córdoba". Asimismo, destacó que las obras generarán 5 mil puestos de trabajo directo y más de 20 mil indirectos, en tanto que la explotación del servicio dará trabajo a 350 personas.



