El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, sostuvo que el acto del 25 en la Plaza de Mayo "debe convertirse en una jornada de celebración "como hace mucho no ocurría".
En ese sentido, el funcionario remarcó que "es una oportunidad única para renovar el compromiso del presidente (Néstor) Kirchner con la gente. La del 25 es otra plaza. Es la plaza de una Argentina que se ha recuperado e insertado en el mundo. Es una plaza que no va a hablar del Fondo Monetario Internacional. Es un espacio donde las Madres y Abuelas van a ir a celebrar por el juicio a los genocidas", detalló.
En declaraciones radiales, Fernández insistió en negar que el evento se convierta en el acto de lanzamiento de la reelección de Kirchner. Asimismo, desechó la posibilidad de que activistas infiltrados puedan provocar disturbios.
Además admitió que las últimas acciones del Ejecutivo nacional apuntan a la concertación con otras facciones y partidos y que "tiene mucho sentido que nos encontremos quienes deseamos lo mejor para el país".
En el mismo sentido, el jefe del bloque de Diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, consideró hoy que "habrá muchísima gente autoconvocada" en el acto organizado por el oficialismo para el próximo 25 y ratificó que allí "no se va a plantear" la posible reelección del presidente Néstor Kirchner.
El acto -que durará entre cuatro y cinco horas- tendrá un importante espectáculo musical, que contará, entre otros, con los músicos Soledad, León Gieco, Peteco Carabajal y Adriana Varela, cuyas presentaciones comenzarán luego del Tedeum que se oficiará desde las 12 en la Catedral Metropolitana.
El oficio religioso será el cierre protocolar de la jornada presidencial, que en rigor comenzará a las 11 en la Casa Rosada con el saludo de los ministros y secretarios del Poder Ejecutivo en el Salón Blanco, donde también se presentarán delegaciones diplomáticas extranjeras.
El espectáculo artístico y el discurso del jefe de Estado, que tendría lugar al cierre de la jornada, cerca de las 17, se efectuará sobre un escenario montado en la calle Balcarce, de espaldas a la Casa Rosada, frente al monumento a Manuel Belgrano.
El escenario no tendrá banderas partidarias y contará con un telón de fondo con la consigna de un proyecto de unidad nacional, eje del discurso del primer mandatario.
La mayor preocupación por estas horas entre los organizadores del evento -entre ellos el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli- es que la seguridad sea controlada por cada agrupación que concurra a la Plaza y que deberá responder por su gente.
De todas formas, el Ministerio del Interior también diseñó un operativo especial que intentará ordenar el ingreso y la salida de los manifestantes, que estarán en el lugar durante unas cinco o seis horas.



