Suele abandonarnos la voluntad a la primera dificultad o a la hora del cansancio. Carecemos de voluntad para trivialidades y nos obligamos a tenerla solo para aquello indispensable.
Quizás por eso los admiramos tanto. Que ustedes desborden voluntad a tal punto de brindar su tiempo, su trabajo y hasta su vida por miles de personas sin recibir nada a cambio, es algo difícil de ignorar.
Sin embargo pasa. Y recorremos la vida a salvo porque contamos con ustedes, aunque rara vez ustedes pueden contar con nosotros, su comunidad. Aún así, al toque de sirena salen corriendo para asistir sin más preguntas que un "¿dónde?".
Ustedes, nuestros BOMBEROS VOLUNTARIOS, son mucho más que una institución, un cuerpo o un grupo de hombres valientes…
Fueron, son y serán el ejemplo vivo de voluntad, solidaridad y amor al prójimo.
En un mundo donde los valores se olvidan fácilmente, ustedes han sabido rescribirlos una y otra vez a fuerza de coraje, energía y el deseo insoslayable de ayudar.
Los respetamos y los queremos no solo porque lo que son, sino también por lo que representan, nada más ni nada menos que una sociedad mejor.
Por todo esto y mucho más, este saludo de corazón, para todos ustedes con la mayor admiración y el agradecimiento de siempre.
Norma Panelli/Flia. Pascuale-Hunt



