Al parecer, las mujeres que son madres, esposas, que trabajan fuera de casa y se ocupan de que nada quede pendiente en el hogar no tienen tiempo... para enfermarse.
Este es un artículo publicado en La Nación que me pareció muy interesante destacar ya que he observado esta situación con gran frecuencia en el consultorio y por ello quiero acercarles un extracto del mismo para que analicen ustedes mismas y en familia también.
Un estudio de investigadores ingleses analizó más de 2500 mujeres "multifunción" demostrando que esta característica de las mujeres actuales las hace ser más saludables y tener menos problemas con su peso que aquellas que sólo se quedan en casa.
En realidad, lo que los investigadores dirigidos por la doctora McMunn observaron fue que las mujeres con una historia familiar y laboral estable entre los 26 y los 54 años eran menos propensas a consultar por problemas de salud o tener sobrepeso durante la quinta década de vida, que las amas de casa, las madres solteras o las mujeres sin hijos.
En cambio, las que la mayor parte de su vida habían sido amas de casa tendían a aumentar de peso con mayor facilidad (el 38% era obesa), que las mujeres que entre los 26 y los 54 años combinaban el matrimonio con la maternidad y el trabajo.
A su vez, en este último grupo, los investigadores ingleses quisieron aclarar si las mujeres con ocupaciones múltiples trabajaban y formaban una familia porque eran sanas o gozaban de buena salud porque tenían una familia y un trabajo estables. El resultado fue que mantenerse activa en sociedad a largo plazo mejora la salud.
En cuanto a si los resultados ingleses se podrían extender a nuestro país, López Rosetti dijo: "Sea en el primer mundo, en el tercero, en el campo o en la ciudad, las personas que satisfacen sus necesidades tienen más recursos para manejar su salud y, por lo tanto, son más sanas".
El doctor Mario Sebastiani, presidente de la Sociedad Argentina de Ginecología y Obstetricia Psicosomática, recurrió al sentido común para afirmar: "A pesar de que a veces representa una carga pesada, la multiplicidad de roles mantiene el intelecto más despierto. Tan así es -señaló-, que los médicos aconsejamos a las mujeres mayores que tengan alguna actividad más allá de la casa, ya sea lúdica, intelectual o laboral".
Es que después de los 50 es común atravesar el síndrome del nido vacío: "[Por lo que] la multiplicidad de roles habla de una mujer que trabaja, es independiente, tiene cobertura social... Todo su escenario es mejor y su salud está más protegida".



