Cada vez que posponemos aquello que debemos hacer, estamos generándonos un nuevo problema. Ya que el postergar implica tener un tema pendiente que "ocupa lugar" en nuestra mente. Ello nos produce diferentes grados de preocupación.
El demorar las cosas tiene dos consecuencias:
1) Externa: Ej: Castigo, si no pago los impuestos en término deberé pagar la multa, y hasta también podrían cortarme el servicio (luz, gas, teléfono)
2) Interna: Sentimientos que van desde una leve irritabilidad hasta una fuerte culpabilidad.
Y esto es aplicable a cualquier postergación, sea algo superficial o profundo.
Ej.: Pérdida de trabajo (por no hacer las tareas a tiempo).
Ruptura de pareja (por hacer esperar demasiado al otro en esto que está pidiendo), Conflicto con amistades (por no responder mails o llamados telefónicos) etc.
Qué sentimientos aparecen?
Culpa: Lo cual trae aparejado autorreproches: "Debí haber comenzado más temprano". Se toma conciencia de que el tiempo es irrecuperable. Puede haber constantes lamentos.
Vergüenza. "Espero que nadie se dé cuenta". Se inventan maneras de ocultar la inactividad. Se procura parecer ocupado. Se inventan mentiras muy elaboradas para justificar la demora.
Incapacidad para sentir placer: Ya que todas las actividades están ensombrecidas por la preocupación de aquella tarea pendiente.
Miedo por lo que va a venir (castigo) y a veces también enojo por la impotencia del no hacer.
Autoengaño: Se ocupa de otras cosas (innecesarias) para creer que algo está haciendo. Ej: Debe sentarse a estudiar para el exámen. (se prepara un café, luego va al baño, a posteriori hace un llamado telefónico, etc. etc.)
Ansiedad y dificultad para concentrarse: La mente está ocupada con el tema pendiente y no hay lugar para otro tema
Las causas por la cuales una persona se comporta de tal modo, son múltiples: sus raíces son inconscientes. En general son personas exigentes que temen ser juzgados por otros o por la autocrítica que habita en su interior.
Esto es miedo al fracaso. ¿Podré estar a la altura de las circunstancias?. Mientras que si el temor se debe a que debido a ser sobresaliente haya que enfrentar consecuencias desagradables, estamos frente al miedo al éxito.
La demora y el posponer también pueden regular el grado de apego que una persona mantiene con otros. Sea que uno quiera acercarse o alejarse demasiado, la postergación sirve para mantenerse en la "zona de comodidad".
Situación cíclica:
Si bien la persona se siente aliviada, feliz y mejora la relación con otros una vez que ha logrado llevar a cabo aquello que tenía pendiente; no obstante, vuelve rapidamente a caer en otra postergación. Ya que dicha postergación es una estrategia inconsciente que protege a la persona de sus temores mas arcaicos (que obviamente al ser inconscientes ni sabe que los tiene!).
La consulta psicológica "a tiempo" puede ayudar a que la persona haga luz sobre esos aspectos sombríos de sí misma y pueda superar este hábito que tanto malestar le produce.
Lic. Susana Olañeta (UBA)



