Buenos Aires (Especial para NA, por Daniel Casal) -- Roberto Lavagna no apareció en escena durante los últimos días, pero su presencia se sintió en los ámbitos de la política, a pesar de ser tiempos de escaso debate y mucho fútbol.
En el radicalismo, por caso, hubo entusiasmo porque la sola mención del economista pretendido como candidato los catapultó a los titulares de los diarios, para ellos ya olvidados.
Los más díscolos, como el mendocino Roberto Iglesias y la bonaerense Margarita Stolbizer, terminaron alineándose a la decisión partidaria de avanzar en una coalición opositora, en contra de los dirigentes encolumnados con el gobierno nacional.
"Fue para evitar la fractura del partido", aseguraban cerca de ellos, cuando hace sólo un par de semanas desechaban de plano esa posibilidad.
Es que Iglesias vio en esta jugada una oportunidad para pulsear con su enemigo en la provincia, el gobernador Julio Cobos, alineado con el presidente Kirchner.
Mientras, Stolbizer se sintió en un momento predicando en el desierto y, al final, manifestó que es "rebelde, pero orgánica" en alusión a que respetará lo que decida el partido.
A todo esto, Raúl Alfonsín aceptó la propuesta de mostrarse poco ante el escaso consenso que tiene frente a la opinión pública, pero su idea, en un momento solitaria, de impulsar a Lavagna entra a toda marcha en las filas radicales.
Por lo bajo, se suceden las reuniones en la provincia de Buenos Aires entre radicales alfonsinistas, como Freddy Storani y Jesús Rodríguez, con justicialistas que conforman el grupo "El General", Jorge Sarghini, Francisco de Nárvaez y Eduardo Camaño, con el fin de conformar la base de la candidatura.
No se descarta entre ellos que en una próxima reunión participe "Chiche" Duhalde.
Un dirigente radical que supo tener influencia en otros tiempos, y que ahora ve con entusiamo el regreso de flashes y las cámaras de televisión, aseguró que la intención de los pro-lavagnista fue introducir en la última reunión de Comité Federal de la UCR el concepto de oposición antes que la candidatura.
Hace cuentas en forma paciente y afirma que si bien hay gobernadores que apoyan al Presidente, los distritos con mayor cantidad de afiliados, La Capital, Buenos Aires y Santa Fe, van por afianzar la postura opositora.
Ahora, esperarán a que el partido decida el camino a seguir en la Convención Nacional que se realizará entre el 25 y 26 de agosto en Rosario.
Mientras tanto, toma cada vez más cuerpo la posibilidad que Lavagna dé su respuesta definitiva una vez que termine el Mundial de fútbol.
La semana que viene reaparecerá cuando brinde una disertación en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, junto con funcionarios del Gobierno como Daniel Filmus.
Mientras tanto, gran parte del Gobierno participó del viaje a España y hubo voces exultantes por los resultados políticos y económicos de la visita.
Para voceros oficiales, se consolidó la posición de liderazgo de Argentina y Brasil en la región y se generó una línea de confianza entre los empresarios ibéricos, como los de Repsol-YPF y Endesa.
Es que no faltaron en las reuniones las frases de preocupación por el giro ideológico que imponen los gobiernos de Hugo Chávez y Evo Morales.
Entonces, desde los centros de poder se ve a Kirchner y Lula da Silva como los necesarios conciliadores de políticas.
Para un entusiasta funcionario, España también demostró que puede convertirse en el referente para la región, tras el desinterés que muestran los Estados Unidos por estas costas.
Pero, no todas fueron rosas en la península porque también hubo enfáticos reclamos por las tarifas y por la cancelación de ladeuda con el Club de París. Y hasta una concreta presión de bonistas que quedaron fuera del canje por una solución para ellos, pretensión que Kirchner cortó en seco.
"De los bonistas ni hablar", enfatizó el jefe de Estado, durante una reunión que tuvo con empresarios españoles, en el caluroso comienzo del verano en Madrid.
De esa manera, marcó la cancha: los pagos de Argentina se extenderán hasta el club de París; más allá de éste, la nada.
Poco se habló de candidaturas bajo el concepto de que la mejor campaña es la gestión.
Los más activos dentro de un gobierno en gira son los que insisten en la candidatura de Cristina para las presidenciales del año que viene.
La primera dama salió al cruce al aclarar que no tiene "quince años para fantasías" y que "nunca" pensó en la vida en "términos de escalafón", respuestas difusas para preguntas concretas. Es que las especulaciones están a la orden del día desde que el jefe de Estado dijo que el próximo candidato presidencial será "pingüino o pingüina".
Por las dudas, los "cristinos" más activos ya tiene el "Plan B" por sí Kirchner va por la reelección: apostar por la gobernación bonaerense.



