InicioFarmacias#DifusiónArchivoBúsquedaSesiones HCD
  Ir a la edicion del dia
MEDIO DIGITAL DE CAMPANA
BUENOS AIRES, ARGENTINA
sábado, 13/jun/2026 - 15:03
 
Cubierto con lluvias
13.9ºC Viento del Suroeste a 9Km/h
Cubierto con lluvias
Política y EconomíaInfo GeneralPolicialesEspectáculosDeportesNacionales
Twitter Facebook Instagram
» Este artículo corresponde a la Edición del viernes, 07/jul/2006 de La Auténtica Defensa.

Por qué el consumo excesivo de sal es perjudicial
Lic Nutrición Irina Reboni




Cuando en un determinado momento nos pasamos con la sal, bien por comer veinte aceitunas o una lata entera de anchoas en aceite o cien gramos de jamón crudo, este exceso no trasciende de un modo inmediato en nuestra salud, debido a que en condiciones normales el superávit de sal es eliminado fácilmente por el organismo. No obstante, si el abuso en el consumo de sal se realiza de forma habitual o si el organismo se ve incapaz de eliminar ese exceso (y una de estas dos circunstancias, e incluso las dos, se dan en mucha gente), las consecuencias podrían ser graves para la salud. Y, por lo tanto, la primera medida a adoptar es reducir drásticamente el consumo de sal.

¿Cuáles son lo efectos de un consumo excesivo y prolongado de sal?

a-retención de agua, (con el consiguiente aumento de peso y con la exigencia planteada a corazón, hígado y riñones de manejar mayor volumen de líquido y trabajar por encima de sus posibilidades),

b-aumento del riesgo de hipertensión arterial y empeoramiento de los síntomas asociados a enfermedades del corazón, hepáticas y renales. Además, fumadores, diabéticos y obesos ven agravada cualquier disfunción del organismo; el consumo excesivo de sal se ha asociado también a enfermedades tan graves como el cáncer de estómago y la osteoporosis (un alto consumo de sal aumenta la excreción de calcio por la orina, lo que favorece la desmineralización del hueso).

Nos tenemos que convencer de que el gusto por la sal es adquirido (cuando uno es niño, nuestras madres agregan sal a las comidas, sin que nosotros la necesitemos) y, por ello, es del todo posible modificarlo, y educarlo. A medida que se ingiere menos sal, la preferencia por lo salado también disminuye. Sólo hay que dar el primer paso, animarse. Para ello pueden servir las siguientes sugerencias.

"Comer más alimentos frescos, que contienen menos sodio (sal).

"Reducir el consumo de los alimentos más ricos en sodio (fiambres, embutidos, enlatados).

"Ojo con el pan, es una fuente considerable de sal. Quienes acostumbran ingerirlo en grandes cantidades, deberían plantearse el paso al pan sin sal.

"Reducir el empleo de sal cuando cocinamos

"Reducir el empleo de salsas como mayonesa, mostaza, salsa de soja o ketchup.


 
P U B L I C I D A D






Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-290721 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-