Panaderías, tabaquerias, hoteles, herrerias, carpinterias, lupanares, etc.
Se podría decir que Campana en el siglo 19 era como los pueblitos mineros de Islas Britanicas ya que nacia a la vera de la industria con profusión de personal masculino para los distintos trabajos.
Estos hombres se repartian entre las duras faenas del frigorifico, el puerto y el ferrocarril, en su mayoria inmigrantes ya que los criollos (de vieja cepa española) se dedicarian mas a labores del campo.
Estos inmigrantes muchos con familias constituidas en su lugar de origenes formaron parte de las familias Patricias Campaneces.
Muchos hombres y mujeres solos, recurrian a sus distintas etnias para buscar pareja, empleando el sistema de dote o casamiento por conveniencia o en su defecto buscarian un autoctono.
Esta Generación del 80, inmigrantes en su mayoria, no eran de habla hispana, algunos de estos sabian hasta 3 idiomas, tambien en su mayoria sabian leer y escribir y tenian un oficio ya definido, es mas una parte de estos pioneros poseian una cierta disponibilidad monetaria.
Estos pioneros con sus pocos pesitos en sus bolsillos darian las primeras puntadas al comercio de Campana. Panaderias, carpinterias, herrerias, tabaquerias, prostibulos, hoteles, etc, dieron su vida al incipiente pueblo.
Como dato podemos decir que en un diario local de 1888 y con promoción de la Comisión Auxiliar Nacional e Inmigraciones, se pedia gente de oficio (Agricultores, industriales, artesanos) Pagándoles el pasaje de Europa, y descontándoseles el importe del mismo, paulatinamente, y teniendo como firma final el citado aviso la de secretario municipal Juan Bucich.
Campana de 1876 y 77 era un grupo de edificios de material, madera o de chapa, casi todas cerca de la recien fundada estación de ferrocarril, y otras esparcidas en las primeras cuadras trazadas.
El ferrocarril y los barcos conformarian la forma mas rapida y comoda de viajar, pero tambien estaban los carruajes, diligencias y los caballos que se convirtieron en un bien familiar, hasta bien entrada la decada de 1930.
Prueba de esto ultimo es un relato de época, donde cuenta que don Bellomo en su casa de la calle Real, tuvo habitaciones de alquiler, que daban a un largo pasillo, y que los arrendatarios de ellas hacian lo imposible para que sus cabellos quedaran en este pasillo atados a la puerta de la pieza.
Es entonces que Campana necesito de herreros y el primero fue el Sr. José M. Mancicidor, el mismo tuvo su herreria donde es hoy el local de Bonesi sobre calle Real (Como detalle podemos decir que don José fue el tercer habitante de Campana en ser sepultado en el recien estrenado cementerio local en 1886 siendo uno de los primeros en fallecer por Colera, en nuestra ciudad).
Cerca del Banco Provincia actual, en 1876, estaban los hogares de los señores Michel Mac Cornik y J. Dumas, herreros y fraguadores de los talleres del ferrocarril. Tiempo después y cerca de donde vivia Mancicidor, sobre la esquina, estaba la panaderia de Francisco Jacomet. Unas cuadras mas abajo, donde mas o menos esta el hoy Banco Rio se encontraba la panaderia de Marcelino Sivori (Don Sivori empezó su comercio en 1871 cerca de la actual Prefectura y luego se trasladó a la calle Real con almacen y panaderia, siendo su ultimo propietario Francisco Laures). Otra panaderia contemporánea, con la de Sivori fue la de señor Esteban Conti, llamada Del Molino, la misma se encontraba donde hoy el edificio 6 de Julio (Conti tuvo uno de los primeros hornos ladrilleros y fundo y presidió la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos).
Patricio Sartor.



