1- Mantenga un peso corporal saludable:
Lo puede lograr reemplazando azucares simples, gaseosas y dulces por edulcorantes, gaseosas diet, jugos diet o mermeladas diet.
Helados, golosinas, galletitas dulces, tortas se pueden dejar solo para ocasiones especiales, en cambio pruebe con frutas y verduras, ya que las mismas proveen menos calorías, más vitaminas, minerales y fibras. Preferentemente que una porción de hortalizas sea cruda y las frutas con cáscara, ya que el aporte de vitaminas y fibras será mayor.
Reemplace las pastas rellenas por fideos, arroz integral o legumbres.
2- Limite de Consumo de sal
Cocine sin sal y luego de servir la comida y probarla, agregue la cantidad de sal indicada por su médico, siempre en forma moderada.
Sea cuidadoso con el uso de sales modificadas o reducidas en sodio, ya que no son recomendables en todos los casos.
Seleccione alimentos frescos antes que enlatados.
Use especias, condimentos y salsas caseras (chimichurri, provenzal), preparadas sin sal.
3- Reemplace los alimentos salados:
En Lugar de fiambres, embutidos, carnes enlatadas o ahumadas, consuma pescado fresco, pollo cocinado sin piel o carnes rojas magras (no mas de 2 o 3 veces por semana.
Prefiera los vegetales frescos en lugar de pickles, aceitunas, conservas o aderezos como: mayonesa, mostaza, salsa golf.
Tenga en cuenta que los productos de pastelería, galletitas y pan se elaboran con sal, por lo tanto, seleccionar los sin sal.
Consuma caldo de verduras caseros o caldos comerciales sin sal, descarte los caldos concentrados comunes y las sopas deshidratadas.
4- Elija una alimentación pobre en grasas:
Incluya en su alimentación semanal 3 o 4 veces pescados frescos, preferentemente de mar como: salmón, atún, caballa, trucha, ya que los mismos aportan mayor cantidad de ácidos grasos poliinsaturados que ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares. Emplee pequeñas cantidades de queso blanco descremado y aceites vegetales como condimentos en vez de manteca, margarina o crema de leche. Lo ideal es combinar en el día dos tipos de aceites vegetales para aportar todos los ácidos grasos requeridos, por ejemplo: oliva y girasol, oliva y soja, maíz y soja.
Utilice lácteos descremados y no enteros.
Viviana Tenaglia.
Lic. en Nutrición



