Es una nueva enfermedad que se manifiesta como agotamiento extremo, decepción, apatía y pérdida de interés. Se presenta en general en personas que están sometidas a un trabajo exigente, de toma de decisiones y gran responsabilidad.
Constituye un estado de agotamiento físico, emocional y mental causado por involucrarse en situaciones emocionalmente demandantes durante un tiempo prolongado.
A veces, y sobre todo al principio, la persona ni se dá cuenta de lo que le sucede, y son sus propios compañeros o superiores quienes lo notan y se lo comunican.
Si dicho cuadro no se lo trata a tiempo, va progresivamente aumentando y afecta varias áreas:
Física: fatiga, problemas del sueño, dolores de cabeza, impotencia, gastrointestinales, etc.
Emocional: irritabilidad, ansiedad, depresión, desesperanza, etc.
Conductual: agresión, actitud defensiva, cinismo, abuso de alcohol o psicofármacos, etc.
Laboral: ausentismo, falta de rendimiento, etc.
Interpersonal: pobre comunicación, falta de concentración, aislamiento, etc.
La persona siente que su rol profesional implica trabajar a un ritmo rápido y sostenido, lo cual demanda un alto grado de atención y concentración. Se siente presionado al tener que tomar decisiones de mucha responsabilidad. Cuando no alcanza los objetivos esperados por su empresa, siente que ha fracasado. Ello lo lleva a una baja de su autoestima y decepción de sí mismo. Como consecuencia aparece insatisfacción generalizada. Ello puede afectar su relación de pareja o con sus hijos.
Qué hacer frente al Síndrome del Burn Out?
Maslach, quien ha investigado sobre el tema, cita alguna estrategias:
Trabajar mejor en vez de más; realizar pequeños cambios que pueden hacer el trabajo menos estresante y más eficiente.
Establecer objetivos realistas, teniendo en cuenta nuestra capacidad y nuestras limitaciones.
Realizar lo mismo de forma diferente, intentar huir de la rutina, ya que esto proporciona psicológicamente un mayor sentido de autonomía y de libertad personal.
Tomar las cosas con más distancia, ya que el agotamiento emocional aumenta cuando se implica demasiado con la gente.
Procurar no llevarse el trabajo a casa, y "desenchufarse" de los temas laborales.
Acentuar los aspectos positivos. Pensar en los éxitos y gratificaciones personales que obtenemos de nuestro trabajo, así contrarrestaremos las frustraciones y los fracasos.
En la mayoría de los casos de agotamiento profesional, un buen apoyo es la pareja y los amigos, ya que constituyen una ayuda en la reducción de la tensión emocional.
Además es sumamente importante conocerse a sí mismo, analizar nuestras propias reacciones y reflexionar sobre el por qué de tales reacciones. El autoanálisis debe ser constructivo, no destructivo. Reconocer nuestros límites y aprender de nuestros errores, ya que esto será un paso hacia el crecimiento personal.
También es importante identificar cuales son factores que nos tensionan y tratarlos para reducirlos.
Si bien podemos hablar de cuestiones generales, lo mejor es analizar cada caso en particular. A través de una consulta con un profesional especializado en el tema se puede tener respuesta a estos interrogantes y asi prevenir la enfermedad.
Lic. Susana Olañeta (Psicóloga UBA)
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