Adjunto nota realizada el 18/8/06 por Ambito Financiero a Cristina Tsardikos.
En cada calle de Grecia está marcada la historia
Cristina Tsardikos se muestra orgullosa de que sus hijos también hayan aprendido el idioma griego y conozcan todas las costumbres. Aunque destaca que primero "todos somos argentinos".
En Grecia utilizan una palabra: ´filotimo´, que significa ´amor al honor´. Y para los griegos es un honor que los turistas quieran viajar a su país. No se lo enseñan como una obligación, sino que tratan de mostrar lo más lindo que tienen, lo mejor, para que el visitante ame su tierra tanto como ellos." Así define Cristina Tsardikos la esencia de sus "compatriotas de sangre", ya que ella misma asegura que es argentina pero sus padres le enseñaron a no olvidar sus raíces griegas. Y fue por ello que esta cirujana plástica, madre de cuatro hijos, reparte su tiempo entre su profesión y un programa de radio dedicado enteramente a la cultura griega: Antámosi (que se emite los sábados de 17 a 18 por radio "Argentina"), y la formación de una asociación cultural helénica, Gnostos, que se dedicará a la enseñanza del idioma griego y a colaborar pedagógicamente con las escuelas.
"La historia de la Argentina está fuertemente vinculada con Grecia", asegura Cristina. Y relata que ya en las carabelas de Cristóbal Colón viajaban griegos y que muchos colaboraron con la fundación de Buenos Aires y Córdoba, pero históricamente no se los menciona con apellidos helénicos sino relacionados con sus lugares de origen. Para avalar esta teoría cabe destacar que Miguel Spiro acompañó al Almirante Brown en su gesta y hoy una corbeta de la Armada argentina lleva su nombre. Fue en una de las grandes olas inmigratorias, más precisamente en medio de la crisis del 29, que el padre de Cristina llegó a la Argentina, y años después conoció a su madre, también de origen griego. Toda la familia tuvo la oportunidad de volver junta a las tierras de sus antepasados. Pero además Cristina tuvo la oportunidad de ir siete veces más y asevera, envuelta en un halo de pasión por la tierra de Platón, que Grecia "es un país sumamente moderno. No es la Grecia que nos acostumbramos a pensar, relacionándola solamente con ruinas y reliquias. La nueva Atenas es una ciudad hermosa, actual, con avenidas y edificios que no pueden exceder los ocho pisos. Hay una Grecia anterior y posterior a la Comunidad Europea. Y si a eso le sumamos la hospitalidad del griego, se convierte en un lugar ideal para ir de vacaciones".
Para Tsardikos es difícil ser imparcial cuando se le pregunta por ese enclave ubicado en el Mediterráneo, entre el mar Jónico y el Egeo, seguramente porque siente que cada vez que está allí vive los recuerdos de sus padres, camina sobre sus mismos pasos. "Grecia es un tratado de historia. En la isla de Rodas, por ejemplo, se encuentra la acrópolis más vieja del mundo (que es de mil años AC). Es el lugar donde San Pablo bautizó a los primeros cristianos. Es como abrir un libro y que uno encuentre lo que quiera. En el norte hay cuevas del paleolítico en las que se han encontrado restos humanos y hasta utensilios." Y un cruce entre la antigüedad y la modernidad, ésa de la que hablaba Cristina, se puede ver en las estaciones de subte de Atenas. Cuando se estaban realizando las excavaciones, los constructores encontraron siete ciudades, una entera, una arriba de la otra. Al bajar a la estación de subte se pueden ver en un muro los diferentes estratos de las ciudades. Lo llaman "la pared de la humanidad".
"Si no dejás algo sin visitar, qué vas a ver la próxima vez que vengas", le dice siempre un tío a Cristina, quien cada vez que viaja encuentra algo nuevo, también en los lugares que ya visitó. "Desde la grandiosidad del Partenón, todo lo que adorna a la ciudad de Atenas, los montes, el mar. Uno puede ir hasta Salamina y en el viaje pensar cómo los estrategas podían pensar en su lucha contra los persas. Un viaje por los mares es algo que no hay que dejar de hacer, ya que un viaje en lancha cuesta lo mismo que en colectivo. Hay islas en las que el único transporte es el burro (como en Hidra) y otras tan conocidas como Mykonos, sinónimo de diversión."
UNIR LAS DOS TIERRAS
No sólo son dignos de conocer los paisajes. La cultura griega está llena de simbolismos. Desde sus bailes hasta sus ceremonias religiosas poseen un significado. Es conocida la tradición de romper platos, pero muy pocos saben que los griegos consideran que vivimos en un mundo de cristal que se puede quebrar en cualquier momento. "Hay muchas cosas que las tenemos pero no las tenemos -asegura Cristina-. Y el plato representa esa parte de nuestra vida que quisiéramos romper. Entonces cuando estamos muy alegres tiramos esos platos para demostrar que todo lo que nos preocupa, frente a la alegría de bailar, deja de existir. Porque para el griego la música tiene un valor. Son capaces de bailar ante la tristeza o la alegría extrema." Así se pueden conocer danzas como las que bailaban los guerreros antes de combatir con los turcos. Se visten con una pollera con 400 tablas, una por cada año de "turcocracia".
Esa dominación turca no logró barrer la cultura griega, sostiene Tsardikos. "Creo que Grecia llegó adonde llegó porque tuvo muchas individualidades. Al griego le cuesta recibir órdenes de otro. Han predominado y por eso sobrevivieron 400 años esclavos." Mantuvieron su idioma, sus costumbres y su gastronomía (se destacan platos como el musaka, las aceitunas griegas y el queso de feta), en la que sólo comparten los dulces con Medio Oriente y el café (aunque para los griegos sea café a la griega en vez de a la turca).
"Hay un poema muy lindo que habla de la tierra griega y menciona cómo esa tierra fue regada por la sangre de tanta gente para poder llegar a ser el país que es hoy -señala Cristina-. Y pide que si ´la suerte tan negra y tan mala desea que muera en otra tierra, le pido al destino que alguien vaya a Grecia, traiga un poco de tierra y la deposite junto a mis huesos´. Yo lo escuché por primera vez cuando tenía doce o trece años. Y esas palabras las tomé de modo personal a tal punto que cumplí el poema con mis padres. Allí uní las dos tierras."
Entrevista de Andrea Fernández



