Ayer continuó el conflicto que mantiene el gremio de camioneros con la empresa Liquigas, a raíz del despido de uno de los 35 camioneros de la empresa de transporte que opera con la planta de firma IPSA.
Según trascendió, se espera para la jornada la intervención del Ministerio de Trabajo, que podría dictar la conciliación obligatoria.
Los 35 chóferes de Liquigas paralizaron su actividad el martes por la tarde al conocer el despido de uno de ellos porque según aseguró el titular local del gremio Alberto Naredo, el chofer "reclamó horas extras y en represalia la empresa lo despidió".



