En medio de su fogoneada candidatura para quedarse otros cuatro años al frente del Ejecutivo bonaerense, el gobernador Felipe Solá anunció ayer que lanzará un plan trienal de obras públicas que "consensuará" con cada uno de los 134 intendentes de la Provincia. Afirmó que convocó a los jefes comunales de la primera sección electoral.
De visita en el distrito de Berisso, adonde llegó acompañado por los hombres que integran su Gabinete, el mandatario aseguró que se juntará "de aquí a un mes con todos los jefes comunales para a hacer un plan trienal con todas las obras que ellos tienen programadas".
Sin precisiones de costos -en rigor, de ningún tipo-, Solá explicó que el faraónico proyecto abarcaría el período que va de 2007 a 2010, pese a que, por ahora, sólo podrá comandarlo hasta diciembre del próximo año.
En ese sentido, el Gobernador aclaró que "la ley no genera una obligación absoluta para quien venga -al Ejecutivo- pero sí es una guía muy importante para saber qué hacer en cada lugar".
La consulta con los intendentes, que se inicia anoche con los intendentes de la Primera Sección Electoral, se extenderá durante los próximos días con los mandatarios del sur del conurbano y los del interior.
El proyecto, además, contará con respaldo parlamentario -el Ejecutivo lo enviará a la Legislatura- y pretenderá "poner en blanco y negro todas las obras, los programas y el tipo de crecimiento que se plantea en cada uno de los distritos", afirmó el Gobernador.
De acuerdo a lo detallado por el jefe de Estado provincial, las obras "grandes" que requerirán la asistencia de la Nación -o están incorporadas al Plan Federal de Obras- serán "consultadas con el Presidente" Néstor Kirchner, mientras que las de dimensión provincial serán definidas con cada jefe comunal. "Es un plan que cruza lo que plantean los ministerios con los



