Dice La Biblia en, (Mateo 22:39) ……Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Aprender a amar al prójimo es una tarea que supera todo pensamiento.
¿Por qué es tan difícil comprender y amar a mi hermano, a mi cercano?.
Seamos sinceros con nosotros mismos y pensemos cuantas veces intentamos querer a alguien tal cual es, o perdonarlo y amarlo a pesar de sus fallas para con nosotros.
Para muchas personas es casi imposible vincular el perdón con el amor, "algunos perdonan pero siguen sintiendo odio en su corazón", otros "aman pero no se olvidan ese perjuicio que le causaste".
Lo intentaste alguna vez?.
Porque entonces consideran estas personas que deben ser perdonadas y amadas por Dios?.
Hemos hallado al enemigo, "somos nosotros"
¿Se puede estar bien con Dios y con el Enemigo al mismo tiempo?..¡¡.Claro que no!!,
(Lucas 16:139 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro.
Pero si llenamos nuestro corazón de la Palabra de Dios, de seguro podremos sentir que no es imposible, pero para eso se requiere de una entrega absoluta a sus enseñanzas para que podamos reflexionar acerca de lo que le es agradable al Señor y así comprender que solo con su Amor, somos capaces de amar y perdonar sin acepción de personas.
(Lucas 7:47) Al que mucho se le perdona mucho ama,……… ….por lo que si uno no sabe perdonar, es porque no ha aprendido a amar.
Cuantas veces nos toca oír comentarios de gente que se viste de bondad pero que con su forma de hablar y actuar confiesa su maldad.
Siempre diciendo a los demás como deben hacer para ganarse el cielo, y no pueden siquiera con sus propias cargas de Pecado.
Se muestran indiferentes a los mandamientos de Dios, como si no existieran y hacen maldades, cometen toda clase de orgías, profanan el nombre de Dios, el de sus Padres, el de sus propios hijos, llamándolos bastardos, inservibles y negándole todo cariño, abandonándolos en soledad.
¿Cuanto más creen estas personas que podrán vivir a la deriva de su propia voluntad?.
Pero a pesar de todo esto, nuestro Señor sigue dándonos la oportunidad de nuestras vidas, abriendo una puerta ante nuestros ojos para ser redimidos, para amar y ser amados, para confiar y que confíen en nosotros, para creer y que nos crean.
Él siempre espera..., siempre perdona al que se arrepiente de corazón, ¡Cuan maravilloso es mi Señor!.
(2 Pedro 3:9) El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento
Nuestro arrepentimiento es tan valioso para Cristo que nos da su Espíritu Santo para que habite en nosotros hasta el fin de los días.
(Hechos 3:19) Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
Queridos amigos y hermanos, si no somos sinceros primero con Dios, jamás podremos serlo con nadie.
No desviemos la mirada, nunca es tarde para conocer a Cristo y vivir por siempre bajo la bendición de Dios.
Que Dios te re-Bendiga!!. ¡Hasta la próxima semana! Vanesa Vergara Tel 427296



