Jorge Julio López, 77 años, albañil, víctima de Miguel Etchecolatz y testigo en el juicio que finalizó condenando al "abominable" a la pena de reclusión perpetua por genocidio; ha desaparecido. ¿ Donde está López?. ¿ Tan mal fue cuidado un testigo fundamental en uno de los tantos juicios por delitos de Lesa Humanidad que se tramitan en el territorio de la Patria?. Quién debería haber cuidado y protegido a J.J. López, ¿la Justicia Federal, la Policía Federal, el Ministerio de la Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, la Policía de esta Provincia?. ¿Quién o quienes son los responsables del cuidado de un testigo importante en una causa emblemática donde estaba siendo juzgado el responsable de varios Centros Clandestinos de Detención y Desaparición forzada de personas?. O, mejor dicho, ¿quién o quienes son los responsables de la Desaparición de Jorge Julio López?.¿ Los Jueces integrantes del Tribunal?.¿El Gobernador Felipe Solá? ¿El Ministro León Arslanián?. O aquí también tendrá algo que ver la Mano de Obra Desocupada, por ejemplo los exonerados por el Ministro Arslanián de la Policía de la Provincia, que al quedar desocupados nadie sabe a qué se dedican y, que uno sepa, tampoco preocupa demasiado saber qué están haciendo en este momento.
Todo esto, la desaparición de López en especial, debe ser motivo de preocupación no sólo de los Organismos Defensores de los Derechos Humanos y de los que participamos como testigos en las causas que se les siguen a los genocidas, sino también de todos los habitantes de nuestro País. No basta con tener un Presidente empeñado en llevar adelante el esclarecimiento de los crímenes del pasado. ¿Estará solo en esta pelea? ¿Quiénes son los funcionarios que lo acompañan? Sería bueno de esperar que no haya otros como el, desaparecido de los medios, diputado J.J. Álvarez de oscuro pasado en la SIDE.
Debemos incrementar nuestro compromiso y estar alerta ante las reiteradas amenazas a muchos testigos en las causas por violación a los Derechos Humanos. Exijamos seguridad por que esto es muy peligroso para nosotros, los testigos, y para la vida democrática de nuestro País.
¿Dónde está López? Tal vez López no aparezca y si se lo encuentra ¿en que condiciones se lo hallarán?. Ojala López sea hallado sano y en perfectas condiciones, luego hablaremos de una distracción suya o de un mal entendido. Lo cierto es que hoy, López, está desaparecido. De esto alguien será responsable y que, después, no nos digan que la culpa es de Miguel Etchecolatz, que por suerte está preso y ya no tiene poder, o si.
José María Parapar
L.E. 4744412



