A menudo escuchamos hablar de las delegaciones más grandes, las más bochincheras, las más ganadoras, las más. Las más. Sin embargo no siempre se puede ser el mayor, y tal vez, tampoco sea lo más importante...
Los Torneos bonaerenses fueron concebidos como una competencia "social", donde, aunque parezca cómico, lo más importante no debe ser el "Ganar", sino el poder competir sanamente.
Tal vez, un buen ejemplo de esto, sea el municipio de Leandro N. Alem, al que cualquier editor periodístico titularía como "La delegación más chica de la final". Y no le han mentido. Leandro N. Alem, está presente en esta decimoquinta edición con una delegación de tan solo tres miembros, y un responsable.
Sin dudas, lo importante es participar.



