Se dice que cada pueblo tiene el gobierno que se merece... y yo no creo que los argentinos nos merecemos años de injusticia y corrupción, sé que no merecemos ser parte de un interjuego entre una pequeña clase hegemónica y la gran mayoría de la población pobre. Por eso, creo que los que dicen frases como esa, se equivocan, y espero me lo demuestre la práctica, el tiempo, o, el nuevo jefe de gobierno, que tanto está prometiendo; espero con todas mis ansias que logre los objetivos que comentó en su asunción, el pasado domingo 25 de mayo.
Y no creo que nos merezcamos nada de lo que nos tocó vivir, porque este es un país rico en todo sentido. Sí, riqueza es la palabra adecuada. Tenemos todos los climas, de norte a sur; todos los suelos; salida al mar; ríos y montañas; tierra fértil, mucha, en cantidades exageradas; glaciares; todo tipo de vegetación y fauna... en fin, todo lo que nos enseñan en la escuela es verdad, y al compararnos con otros países, sabemos que somos ricos.
Otra de las cosas que rescato con mucho orgullo, es la amabilidad y la perseverancia que existe entre los que integramos el vasto grupo de los que no tienen poder y debemos trabajar para ganarnos la vida, sobreviviendo.
Los "cartoneros", gente humilde que no tiene trabajo y se las rebusca para crearse uno, de la nada, de la miseria, del hambre. Recuerdo que en sus primeras apariciones en las calles, el miedo encapotaba a la clase media, ¿miedo por qué, a qué?. Las ideas que inconscientemente nos inculcan los de arriba, que los diferentes son peligrosos, que los miserables son violentos, son para creernos después que nuestra condición de pueblo nunca cambiará, que siempre habrá una pequeña parte poderosa pero que nunca nos tocará vivirla a nosotros. Y funciona, nos lo creemos. He visto, y puedo decirlo, a las personas que todavía pueden, ayudar a estos "cartoneros" con cualquier cosa que sirva, desde alimentos y ropa, hasta papeles y cartones. ¿Qué hacen los que tienen verdaderamente las posibilidades de ayudar, los que tienen la obligación de hacerlo?.
Ante una gran catástrofe de nivel social, como pasó en Santa Fe, somos los mismos ciudadanos los que nos ayudamos, los que nos damos una mano. Desde Buenos Aires, así como desde otras provincias del país, llegan todos los días camiones al lugar afectado, enviados por una clase media que no está en óptimas condiciones de vida, pero que no le cuesta nada ayudar a los que están en peores condiciones que ellos.
Y siempre terminamos recibiendo ayuda de los vecinos, de los amigos, de los mismos argentinos que habitan nuestro suelo; mientras que los que tendrían que estar cumpliendo con esas obligaciones, matan el tiempo creando más impuestos y trabas que afectarán a los que luchamos todos los días para salir adelante. Por eso creo que los argentinos nos merecemos un gobierno mejor, que refleje nuestras actitudes y objetivos, no los poderosos que nos estuvieron pisoteando desde hace años, esas personas no quieren nuestro bien, sino sólo el suyo.
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Soledad Elías Leguizamón.



