--Celulares (I)--
En el country club, lugar de entrenamientos del plantel futbolístico de Estudiantes de La Plata, el entrenador Carlos Bilardo prohibió el uso de teléfonos celulares.
A los jugadores.
Para que estén concentrados en lo suyo.
Entonces los futbolistas -cuentan los amigos del diario El Día- ahora juntan moneditas para hablar por el único teléfono público disponible.
Dicen que los días de doble turno, después del almuerzo la fila es infernal.
--Celulares (II)--
Hay dos personas autorizadas a utilizar sus celulares en esos entrenamientos de Estudiantes.
Uno es el médico del plantel, por cualquier urgencia.
Y el otro es Bilardo.
Los dos aparatos son del mismo modelo, cuentan los amigos de El Día.
Pero Salvador tiene al suyo identificado con una bandita y su apellido.
Vez pasada lo perdió.
Pero tuvo una inteligente idea para reencontrarlo.
Le pidió el aparato al médico.
Y marcó el número del aparato extraviado.
El teléfono de Bilardo sonó en el Club House del Golf del
Country.
Allí fue "El Narigón", presto, algo nervioso.
Y lo halló.
-Acá está, el celular, el celular, había perdido el celular,
pero lo encontré, llamé, llamé, llamé, escuché dónde sonó y lo encontré. Lo encontré -se le habrá escuchado.
--¡Qué Chanchi!--
Un verdadero Chanchi el delantero de Racing Maximiliano
Estévez.
Apareció en un reportaje de la revista Ahora hablando de sexo.
Sí, ¡de sexo!
¡Y la nota la firma una muchacha!
¡Y las cosas que dijo de ese tema tabú!
Que se desespera por estar con una mujer después de las
concentraciones.
Que es "creativo en la cama".
Que es "aburrido" hacer "siempre lo mismo".
Que le gusta una tal "Pampita".
Lo peor es que lo entrevistaba una señorita.
Pero, aclara la informante Claudia, a la chica la trató de
manera excelente, se portó como un caballero.
No le dijo ni le propuso ninguna "chanchi-ada".
Eso sí, le comentó algo acerca de las preguntas que le hacía.
"Me voy a ir de vacaciones a España, voy a volver con una novia y no me vas a hacer más estas preguntas", le explicó.
--Temores--
Los miedos se habían instalado desde el comienzo de la semana.
El Estadio estaba casi a medio terminar.
Faltaba ajustar detalles de último momento y las lluvias habían terminado por arruinarlo todo.
Los organizadores, cuando supieron que se venía el lleno total, empezaron a sentir temores.
Y lo comentaban en sus reuniones diarias, averiguó el
informante Grillo.
¿Y si había algún accidente?
¿Quién se hacía responsable?
Iba a ser un lío bárbaro.
Estuvo bien la suspensión, se tranquilizaron después.
--Mal Morel--
Uno que estuvo muy mal.
Fue Claudio Morel Rodríguez, un "3" de San Lorenzo.
Siempre hablaba normalmente con los periodistas, en especial si se investiga y analiza la historia de su relación con un cronista de Noticias Asombrosas.
Pero días pasados estuvo "grosso".
El pibe lo fue a buscar, como lo había hecho varias veces, para una entrevista.
Y el tipo, pocas palabras.
Se le escuchó un "no" evasivo, como quien esquiva a un vendedor de rifas o "chucherías" en la peatonal.
Después, el lateral se introdujo en su vehículo, donde estuvo media hora mirando llover antes de irse, tras una nueva jornada de entrenamientos.
La pregunta es una sola.
¿Qué le pasa a Morel Rodríguez?
Bien, no anda.
Esto lo cuenta el informante Caballo Loco pero lo padeció El Sapo de Lugano.
--Bien Cordone--
Todo el mundo sabe lo que le pasó.
Y el muchacho se la bancó con altivez.
Fue a declarar a la AFA con su familia.
Y si bien anda callado, por lo menos salió de abajo de la cama para algo importante, coinciden todos los informantes de esta sección.
Participó en el partido solidario con los inundados.
Un tipo que está en problemas, protagonista de un intento por ayudar a otros que están en una situación peor.
A Cordone también le pasa algo, pero respondió bien.



