Buenos Aires (Especial para NA por Gabriel Profiti) -– El vigésimo quinto aniversario de la Guerra de Malvinas, que comenzará a cumplirse el 2 de abril próximo, ubicará nuevamente en el centro de la política exterior argentina a la disputa con el Reino Unido por la soberanía de las islas.
La sucesión de actos conmemorativos, junto con la proliferación de libros y documentales, y el mayor interés periodístico por la rememoración del conflicto armado pondrán en foco la puja cada vez más fuerte que sostienen ambos países ahora en el ámbito diplomático.
El cumplimiento del cuarto de siglo de la guerra de 74 días en la que murieron 649 combatientes argentinos y 272 británicos coincide con un endurecimiento evidente de la posición argentina
y una ofensiva de los habitantes de las islas por lograr su autodeterminación, con apoyo de Gran Bretaña.
Ya en 2006 la histórica controversia resonó más fuerte en ambos países. Y se acentuó un proceso por el cual prácticamente quedaron paralizados ámbitos de cooperación puestos en marcha en 1990 cuando ambos país reanudaron las relaciones diplomáticas colocando "bajo un paraguas" la disputa sobre la soberanía.
El gobierno de Néstor Kirchner desde su inicio marcó diferencias con los de sus antecesores respecto de Malvinas y la distancia es más evidente si se lo compara con la política de "seducción" hacia los kelpers encarada por Carlos Menem.
Sólo en 2005, la Argentina presentó 15 notas de protesta al Reino Unido por decisiones vinculadas con las Islas Malvinas y las demandas, acciones y señales desde el Palacio San Martín se multiplicaron y diversificaron en 2006.
Durante el año pasado la Argentina logró documentos de adhesión de las naciones participantes en las cumbres del Mercosur, Sudamericana e Iberoamericana y de la reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que Gran Bretaña acepte reanudar las negociaciones por la soberanía. También protestó ante la Unión Europea por un paquete de ayuda económica asignado a las autoridades de las Islas a través del Fondo Europeo para el Desarrollo –en los hechos reconoce a esos territorios como británicos-, luego de haber cuestionado la inclusión del archipiélago en el mapa del bloque.
Para acentuar la ofensiva y ante el nuevo aniversario se creó el Observatorio Malvinas en el Congreso, integrado por diputados y senadores de distintas bancadas y la Comisión Malvinas en el ámbito del Ministerio de Defensa.
Además, el canciller Jorge Taiana ordenó a todos sus embajadores remitir copia de una carta en la que se recuerda el reclamo sostenido del país sobre el archipiélago.
Uno de los puntos de mayor fricción actualmente tiene que ver con las licencias pesqueras otorgadas en los espacios marítimos circundantes a las islas por plazos de hasta 25 años.
En respuesta, el Senado aprobó por unanimidad un proyecto que obligará a las empresas pesqueras a optar por trabajar en jurisdicción argentina o de las Islas Malvinas, convirtiendo los permisos de pesca de ambas zonas en excluyentes uno del otro.
LA DISPUTA DE FONDO
La Argentina sostiene que fue despojada de su territorio en 1833 y Gran Bretaña responde que no negociará la soberanía si no lo requieren los actuales habitantes de las islas.
En su último discurso ante el Comité Especial deDescolonización de la ONU, el canciller Taiana desgranó las razones por las cuales el Gobierno de Néstor Kirchner sostiene que el principio de "integridad territorial", en el caso de Malvinas, prevalece sobre la pretendida aplicación del principio de autodeterminación de los kelpers.
El Gobierno basa sus reclamos de reanudar las negociaciones con el Reino Unido en la resolución 2065 de la Asamblea de la ONU de 1965, que indica que la de Malvinas es una situación "especial" que debe ser negociada entre ambos estados teniendo en cuenta los intereses de la población de las islas.
Para la Argentina la libre determinación no resulta aplicable a esta cuestión, debido a que se trata de una población británica transplantada con el ánimo de establecer una colonia. Se trata de un territorio colonial y no de un pueblo colonizado.
Paralelamente, en los últimos meses comenzó a discutirse en las islas su eventual independencia de Gran Bretaña. El primero en mencionar esa posibilidad fue Richard Davies, un galés que fue elegido este año miembro del Consejo Legislativo de las islas.
"No hay razón por la cual un país (sic) de este tamaño no pueda ser independiente", sostuvo Davies en una entrevista reciente con el diario La Tercera de Chile.
La iniciativa buscaría establecer un gobierno propio pero delegando las cuestiones en materia de defensa y relaciones exteriores en el Reino Unido. Esta es una fórmula que ya se aplica en algunos miniestados.
El senador radical Rodolfo Terraño advirtió que el Reino Unido "ha venido trabajando el Reino Unido porque clausuraría las posibilidades de discusión con la Argentina".
LOS ACTOS
En la sesión del 25 de julio pasado del parlamento británico, el legislador laborista Ian Austin se preguntó si el aniversario número 25 de la guerra de 1982 "no es una oportunidad para recordarles a los argentinos la importancia del principio de autodeterminación".
Lo cierto es que la Corona británica prevé realizar importantes actos y celebraciones durante cuatro días en conmemoración del conflicto bélico.
Hasta Carol Thatcher, hija de la ex primera dama británica Margaret Thatcher, preparó un documental en Malvinas -también estuvo en Buenos Aires- vinculado con el enfrentamiento armado denominado "La guerra de mamá".
Las celebraciones comenzarán el 14 de junio, "día de la Liberación", y la más importante será el desfile que tradicionalmente organiza en Londres la Reina Isabel II, que este año contará con la presencia de ex combatientes.
También habrá servicios religiosos en en la capilla del Memorial de las Islas, en Pangbourne College, Londres, donde se espera a la reina y al Duque de Edimburgo y en Puerto Argentino.
Más allá de eso, el Foreign Office propuso la realización de una celebración conjunta. Fuentes diplomáticas argentinas indicaron que la invitación debe ser ratificada.
"Puede ser que se lleve a cabo pero esto no significa que Argentina deje de lado su endurecimiento en torno al reclamo de soberanía", aclararon.
En la Argentina, seguramente también habrá numerosos actos aunque con otro enfoque: "Se van a realizar conmemoraciones para honrar a nuestros muertos, pero siempre manteniendo la firmeza del reclamo", sostuvo el funcionario consultado.
Ya el 2 de abril pasado, el Presidente argentino afirmó ante ex combatientes: "Malvinas debe ser un objetivo nacional de todos los argentinos y con diálogo, diplomacia y paz debemos recuperarlas para la Patria. Pero diálogo, diplomacia y paz no significa vivir con la cabeza gacha; diálogo, diplomacia y paz significa tener una diplomacia donde defendamos con altura y dignidad los derechos que son nuestros sobre las Islas Malvinas".



