Los usuarios de La Nueva Metropol continuaron con las medidas de fuerza frente al "tarifazo" de la empresa y esta vez se manifestaron frente a la Terminal de Ómnibus de Zárate impidiendo la salida de micros de la empresa desde ese lugar.
Aunque el número de manifestantes fue menor al de la última semana hay que destacar que esta vez usuarios de Campana se unieron al reclamo en contra de los aumentos en los servicios diferencial y expreso de la compañía en casi un cien por ciento en sólo siete meses.
Acompañando los aplausos y la pirotecnia, aparecieron tímidamente algunas cacerolas -protagonistas de las marchas contra las políticas económicas del gobierno nacional durante el 2001-, así como también, los manifestantes, se hicieron de megáfonos y hasta de un auto parlante que invitaba al resto de la ciudadanía a acompañar en la protesta.
En esta oportunidad, no hubo choques entre manifestantes y usuarios que intentaban viajar en el momento del corte como sucedió una semana atrás, ya que con antelación los vecinos usuarios autoconvocados dieron aviso para que el resto de la población no se viera afectada. Sin embargo, no faltaron aquellos a los que la medida los tomó de sorpresa.
Aunque parecía que la empresa de transporte había cortado los servicios de las horas comprendidas en el desarrollo de la manifestación (entre las 18.30 y 21.30), en realidad había buscado como alternativa la salida de colectivos desde otros puntos de la ciudad, como Pellegrini y Lavalle, algo que advertido por funcionarios municipales presentes en el corte, generó que se le labraran infracciones de tránsito al igual que el domingo anterior por subir pasajeros en lugares no permitidos.
Por otro lado, los usuarios de Campana informaron a los zarateños que desde la parada de La Nueva Metropol de la calle San Martin, los micros partían repletos. Muchas personas de Zárate habrían tomado la iniciativa de viajar hasta allí en otra línea de ómnibus para, desde allí, completar su recorrido a Capital Federal.
Ante esta situación, los protestantes reunidos en Brown y Rómulo Noya, en el mismo marco de manifestaciones, evaluaron la posibilidad de aunar fuerzas y pautar un corte sincronizado entre los usuarios de ambas ciudades para el futuro.



