Buenos Aires (Por Gabriel Profiti, especial de NA) -- Los gobiernos rioplatenses reaccionaron sin grandes exclamaciones al anuncio español sobre la apertura del diálogo directo para destrabar el conflicto argentino-uruguayo y eso marca el estado real -y embrionario- de las negociaciones.
El enviado real, Juan Antonio Yáñez Barnuevo, cruzó cuatro veces el Río de la Plata esta semana hasta que finalmente consiguió dar el primer paso, en medio de las condiciones impuestas por ambos gobiernos y del clamor ambientalista.
Pero por ahora sólo se sabe que las reuniones serán en España al amparo de Juan Carlos I y que inicialmente no habrá una cumbre entre los presidentes. Resta definir cuándo, cómo y quiénes llevarán adelante esas conversaciones.
El canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, trazó una hoja de ruta: "Es menester primero que el desgaste lo hagan los terceros de abordo, que preparen el material a los segundos y que éstos luego terminen el trabajo para que los presidentes no fracasen en el intento" de llegar a buen puerto.
El gran avance de Yáñez fue haber logrado que Uruguay aceptara dialogar pese a las barricadas -la fórmula elegida por Montevideo es "diálogo sí, negociación no"- y con una "agenda abierta" que incluyera todos los temas como pedía la Argentina.
Pero el facilitador se encontró con un traspié inesperado: la aparición del vocero de Botnia, Marko Janhunen, el mismo jueves, día en el que finalizaba la gestión oficial de Yáñez. El revés no fue por la negativa del vocero a trasladar a la planta de Fray Bentos, sino porque también relativizó la propuesta -a la que la Argentina pone varios cospeles- de derivar los efluentes de Botnia río abajo.
Luego de haber viajado a Helsinki, una de las primeras cosas que el facilitador ratificó a sus interlocutores argentinos al llegar fue que había logrado un aval de los ejecutivos de Botnia para sentarse a negociar con los gobiernos.
Por eso, sorprendió a ambos litigantes el anuncio formulado desde Madrid por el canciller español Miguel Angel Moratinos -una de las piezas clave de esta primera etapa de gestiones-, ya que para Buenos Aires y Montevideo no está todo tan claro.
En breves declaraciones, el canciller Jorge Taiana señaló: "Resulta oportuno tener en cuenta que entre los próximos pasos del facilitador se encuentran algunas gestiones adicionales que él nos ha anunciado que debe realizar".
Esto significa, entre otras cosas, volver a hablar con Botnia. Mientras, la solución de fondo sigue tenue por un razonamiento simple: Uruguay y Botnia no quieren trasladar la planta de Fray Bentos, los ambientalistas no aceptan otra cosa que no sea la relocalización para levantar los cortes y Montevideo se rehúsa a pasar a las negociaciones de hecho con los puentes bloqueados.
CRISTINA, EN CLAVE ELECTORAL
A Taiana el anuncio de Moratinos lo sorprendió antes de partir a Francia donde dejará por unas horas de lado el conflicto argentino-uruguayo y asistirá a Cristina Fernández de Kirchner en su primera incursión con pompa presidencialista.
En el oficialismo nadie descarta un intento reeleccionista de Néstor Kirchner, pero por orden de su jefe todos dan aire a la postulación de la primera dama y el círculo cercano al matrimonio presidencial se ocupó de difundir el viaje a Francia como la instalación internacional de su candidatura.
Luego de elevar el perfil en las últimas apariciones junto a su esposo, la legisladora irá a Francia en representación directa del Gobierno a firmar un convenio internacional sobre la desaparición forzada de personas, impulsado por la Argentina y Francia, que fue aprobado por las Naciones Unidas.
Pese a que sostendrá encuentros con el primer ministro francés, Dominique de Villepin, y el ministro del Interior y candidato conservador Nicolas Sarkozy, el entorno de la primera dama destacó la reunión que tendrá con la candidata del Partido Socialista, Ségolene Royal.
"La gacela", como se la conoce a Royal, revolucionó la política francesa al imponerse a los viejos dirigentes de la izquierda francesa, definidos como "los elefantes", pero en las últimas semanas las encuestas la ubican por debajo de Sarkozy de cara a las elecciones de abril.
Lo cierto es que Cristina se sentirá cómoda con una de las dirigentes de mayor trascendencia mundial en medio de una atención creciente de la prensa internacional al fenómeno de las mujeres gobernantes o posibles jefas de Estado.
Hace poco la revista Newsweek trazó un paralelo entre la senadoras Kirchner y Hillary Clinton, precandidata demócrata para las elecciones de 2008. Y otros medios internacionales se ocuparon de asociarla con la alemana Angela Merkel, la chilena Michelle Bachelet, la neocelandesa Helen E. Clark y la liberiana Ellen Johnson-Sirleaf, entre otras.
De todos modos, Cristina Kirchner seguramente buscará no ceñirse a ese aspecto. Sus allegados recordaron un respuesta que dio en Francia ante una consulta sobre el aborto: "No soy feminista, soy peronista", advirtió.
De paso, Cristina dejará suturadas las relaciones con Francia, luego del roce diplomático por la salida de Suez, operadora de Aguas Argentinas. Los derechos humanos, como en esta oportunidad, son el punto de concordia entre ambos gobiernos.
Seguramente la comitiva argentina recibirá preguntas sobre las derivaciones de las causas por la desaparición de las monjas Alice Domon y Leonie Duquet, luego de que el ex marino Alfredo Astiz responsabilizara a ex espías franceses.
Y también habrá apelaciones a la propuesta argentina para saldar la deuda con el Club de París, el grupo que agrupa a 19 estados acreedores del mundo.
EL ENVIADO DE BUSH
Mientras la primera dama esté recorriendo salones, galerías y hasta un estadio de fútbol -para ver el partido entre la Argentina y Francia- llegará a Buenos Aires el número tres del Departamento de Estado estadounidense, Nicholas Burns.
Burns arribará al país, junto con el subsecretario adjunto para América latina, Tom Shannon, luego de pasar por Brasil. Shannon es uno de los orfebres de la afinidad entre Washington y Buenos Aires y uno de los objetivos "declarados" de la visita es respaldar la tarea del diplomático en ese sentido.
"La visita subraya la importancia de América Latina para Estados Unidos y reconoce el liderazgo clave que la Argentina y Brasil juegan en la región", señaló el comunicado del Departamento de Estado sobre la visita prevista entre el martes y el viernes próximos.
Ante el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y quizá ante el propio Presidente, Burns tocará los temas de la agenda bilateral y regional, como Irán, Venezuela, terrorismo y Triple Frontera.
Estados Unidos destaca el "liderazgo positivo" de los presidentes de Brasil y la Argentina en contraposición a los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez y Bolivia, Evo Morales.
No obstante, inquieta al Gobierno de George W. Bush la posibilidad de que el gobierno de Kirchner aconseje a Ecuador que declare la cesación de pagos para luego reestructurarla con una quita importante como hizo la Argentina en 2002. Ese parece que fue el objetivo del viaje a Quito que hizo hace unos días el secretario de Finanzas, Sergio Chodos.
El Gobierno recibirá a Burns luego de enviar al Congreso -dentro del período extraordinario de sesiones- un proyecto de ley que incorpora en el Código Penal la tipificación del delito de asociaciones ilícitas terroristas y financiamiento del terrorismo.
Pese a que el Gobierno de Néstor Kirchner objetó las acusaciones sobre supuestas fuentes de financiamiento de terrorismo en la Triple Frontera, la ley apunta a esa región.
Hace pocos días, el Departamento del Tesoro reiteró que la Triple Frontera sigue representando "una clara preocupación" por la sospechada presencia de células de la organización Hezbollah.



