Ordenar y programar la alimentación de la familia puede ser una tarea compleja, además marzo nos trae el inicio de nuevas actividades, muchos chicos y chicas, adolescentes y adultos jovenes comienzan las clases.
Por estilos de vida poco duidadosos, desordenados, o acelerados, que a veces toca vivir solo damos importancia al alimento cuando enfermamos, o en cambio lo tenemos en cuenta de manera obsesiva para no "estar gordos", confundiendo aún mas la función del alimento y del acto de comer.
Es más sencillo elegir los alimentos para el grupo familiar cuando estamos acostumbrados a elegir adecuadamente para nosotros/as.
Por eso es bueno recordar que los alimentos nos nutren, nos gratifican, preservan la salud acompañando el crecimiento físico y emocional. Realizando diversas preparaciones podemos comunicarnos con afecto y transmitir cultura.
Les propongo algunas pautas:
* Al hacer la compra de alimentos incluir siempre la adquisición de frutas y verduras (importante fuente de vitaminas y minerales).
* Adquirir en lo posible tanto carne vacuna como de pollo y de pescado, utilizándolas alternadamente en los menúes semanales.
* Evitar la compra excesiva de productos de kiosco.
* Si la leche no es aceptada se puede intentar con yogurt, leche saborizada, y/o quesos.
* Cuando pensemos en "que puedo preparar" acordarnos de las legumbres (fuente importante de proteinas y hierro).
* Al menos una vez al día es bueno comer con tiermpo, conversando y saboreando lo que se sirve.
* Evitar discutir en la mesa.
* Recordar que es más saludable ingerir agua o jugos naturales que gaseosas (estas ultimas no aportan nutrientes, solo calorías vacias, ademas no sacan la sed, al contrario, la aumentan.
* Utilizar los alimentos y sus formas de preparación para transmitir afecto y cuidado, no como premio o castigo ni tampoco como lucimiento personal.
En líneas generales es saludable asegurar para adultos jóvenes sanos de normopeso.
A diario:
- Leche 2 a 3 vasos (o reemplazos).
- Vegetales verdes, rojos, amarillos crudos y cocidos 2 o 3 platos.
- Frutas 2 a 3 unidades.
- Harinas: derivadas de cereales (trigo avena, cebada, centeno), arroz, y legumbres 1 a 2 platos al día.
- Grasas: recurrir a los vegetales como aceites de oliva, soja, maiz, girasol, canola, etc, 2 a 4 cucharadas soperas.
Semanalmente:
- Carne vacuna magra 2 a 3 veces.
- Pollo y pescado el resto de los días.
Como siempre estas son lineamientos que intentan simplificar tareas que realizamos a diario y que por lo cotidiano muchas veces nos olvidamos de lo importante que son:
Hasta la próxima.
Licenciada Nora M. Pin
Nutricionista clínica
MN 2457 MP 166



