Amigos y familiares del joven Gregorio Mendoza, asesinado en el barrio Otamendi en enero de este año, realizaron en la mañana de ayer, bajo el intenso temporal, una marcha de silencio, reclamando que la justicia le entregue el cuerpo de la victima.
A más de un mes de que la policía encontrara los restos del joven enterrados en el interior de un pozo ciego, en la casa que compartía con su pareja y sus hijos, todavía la familia no pudo sepultar los restos de Mendoza, por eso ayer, marcharon a la fiscalía local, en donde fueron recibidos por el doctor Daniel Marabotti, a cargo de la investigación quien les aclaró porqué no se ha realizado la entrega aún. "Nos explicó que todavía se debe realizar un ADN para probar que se trata de nuestro hijo", explicó la madre de Mendoza en dialogo con este medio. Los familiares se mostraron conformes con la respuesta del fiscal, y ayer mismo, se realizó la extracción de sangre des hermanos para compararlo el ADN de esas muestras con el extraído de la victima.
Recordemos que el cuerpo de Mendoza fue hallado en estado de descomposición total en el interior de un pozo ciego, luego de que al parecer su esposa y el amante de esta lo asesinaran y lo enterrarán allí.
Los supuestos homicidas están detenidos, aunque ahora la causa esta en manos de la jueza de Garantías, María Pía Leiro, que debe resolver sobre la situación procesal de los imputados.



