Sr. Director:
El día martes 6 de marzo, a las 19 hs, nos reunimos en nuestra filial de Cruz Roja Argentina en Campana, en Asamblea Ordinaria de Asociados.
Esto no pasa de ser una anécdota.. con un mal fin. A la salida de la reunión, dos voluntarias fueron interceptadas por un vehículo con cuatro ocupantes encapuchados y armados, quienes luego las obligaron a "acompañarlos" con el fin de robar el automóvil de una de ellas. Sufrieron secuestro y robo. Las dejaron y gracias a Dios en la localidad de Escobar, sanas y salvas. Por una determinada cantidad de tiempo, cuatro personas se sintieron dueñas de la vida de dos mujeres que dedican tiempo y esfuerzo a trabajar sin esperar recompensas por los que menos tienen. El automóvil robado es producto del trabajo de toda una familia, como ocurre en todos los casos. Estas dos mujeres generosas, fueron privadas de su libertad y derechos. Integran la extensa lista de personas que resignadas, están agradecidas de no estar muertas realmente. ¿Nos conformamos con esto?
Comisión Directiva de C.R.A.
Filial Campana



