Queremos destacar y hacer pública su labor, ya que es algo fuera de lo común y todo un ejemplo.
Hasta fines de 2006 y durante todo el año, nuestros dos nietitos de 6 y 7 años, fueron discípulos de una persona excepcional: El Señor Boumerá, para sus muchos chicos de la Escuelita del Club San Lorenzo, "Pocholo".
El dio cátedra de Fútbol Infantil, esto es algo común, lo que no es común es ver a ese "gigante" tratar con gran respeto y seriedad a los chiquitos, brindándoles todas las enseñanzas para la práctica de ese deporte con gran responsabilidad, idoneidad, exigencia y disciplina.
Tampoco es común ver como no dejaba de aprovechar cualquier situación para formarlos como personas, inculcando responsabilidad, ética, cumplimiento, esfuerzo y compañerismo, todo matizado con buen humor, equidad y alegría.
Si a todo esto sumamos sus esfuerzos por presentarlos y acompañarlos los fines de semana a torneos y partidos y que además muchísimos no podían pagar y el no les reclamó nada a nadie; podemos decir que nuestros nietitos tuvieron el privilegio de tener un excelente entrenador y lo que es más, estar en manos de una excelente persona.
Este año no está para los chicos. Sabemos que ocupa cargos más importantes en Villa Dálmine, nos alegramos por él, lo felicitamos y le deseamos éxito. Lo sentimos por los nenes que lo buscan y están como perdidos, pero queremos que sepa que quedó grabado para siempre en el corazón de los chicos, es especial de los nuestros, que siempre estarán esperando a su "Pocholo".
Valoramos y agradecemos lo que hizo por ellos.
Abuelitos de Rodrigo y Gonzalo.



