Las Naciones Unidas establecieron en 1993 que en esta fecha se celebraría en todo el mundo el Día del Agua. La verdad es que no hay mucho para celebrar, ya que las estimaciones de este organismo internacional afirman que dentro de 20 años, mil ochocientos millones de personas en el mundo sufrirán una drástica falta de agua, mientras que otros dos mil millones sufrirán algún tipo de escasez.
Si bien en Campana vivimos en una zona rica en agua, éste no es un motivo para derrocharla. El deterioro de las fuentes de agua por la contaminación, la presión sobre los acuíferos por la extracción excesiva son síntomas de alarma que debieran hacernos reconsiderar nuestras acciones cotidianas que muchas veces, por costumbre o falta de atención, estamos desperdiciando algo muy valioso e irremplazable en la vida de las personas y en la producción de todo tipo de bienes, especialmente de alimentos.
Por eso, este día podría considerarse una oportunidad para la reflexión, una oportunidad para descubrir que con un mínimo esfuerzo -como es el de arreglar una canilla que pierde, cerrándola cuando no la usamos, o no arrojando contaminantes a las cloacas-, podríamos colaborar para que todos podamos seguir disfrutando en el futuro de uno de los principales recursos que disponemos.
Este es un mensaje de Aguas de Campana en el Día Mundial del Agua.



