Para el infarto fue el partido que jugaron ayer tarde Midland y Juventud Unida. Es que todo se estiró lo más que pudo: alargues y penales. Y hasta el último disparo no hubo definición. Una verdadera final.
El equipo de Messina estaba obligado a salir con todo. Es que debía revertir la historia del partido de ida, cuando cayó como local por 1-2 (en realidad, ambos partidos se jugaron en cancha de Estudiantes de Buenos Aires). Y ya a los 38 minutos Sayago consiguió el gol de la esperanza.
Sin embargo, los miedos fueron más fuertes y los minutos pasaban. Así llegó el alargue y los penales. Lo que mucho llaman lotería. Pero la gran figura de la tarde fue el "Uno" de Juventud Unida, Baez, que le tapó el cuarto disparo para inclinar la balanza.
Hasta ahí había anotado Leguiza, Trejo y Paez para el equipo de Libertad. Mientras que Videla convirtió el último penal. Sin embargo, el local no falló y metió los cinco: Jiménez, Ferreira, Orquera, Tartaglia y Cotelo. Para darle la victoria a Juventud que se mete en la semifinal del Reducido.



