Buenos Aires (Especial de NA, por Gabriel Profiti) – La decisión de Hugo Chávez de no renovar la licencia de la emisora de televisión RCTV sembró maleza en el proceso de adhesión de Venezuela al Mercosur, aunque el gobierno argentino surgió nuevamente como uno de los pilares en los que puede recostarse el mandatario bolivariano.
La discusión, que acarreó un roce entre Chávez y el brasileño Lula Da Silva, se da a pocos días de una nueva cumbre de presidentes del Mercosur y estados asociados que se desarrollará el 28 y 29 de junio próximos en Asunción del Paraguay.
Pese a que Venezuela ya es definido como socio pleno del Mercado Común del Sur, su membresía requiere de la aprobación de todos los socios y ni Brasil ni Paraguay lo hicieron aún.
Sólo una vez que esos países sellen el protocolo de adhesión al Mercosur comenzarán a correr los plazos -hasta 2014- para que Venezuela adquiera el mismo estatus que la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Además, un grupo de trabajo creado para dirimir cuestiones técnicas de esa afiliación todavía no concluyó su tarea y mientras las formalidades no se cumplan, Venezuela tiene la posibilidad de participar de los órganos del grupo con voz pero sin voto.
El proceso tuvo un fuerte impulso presidencial en la última cumbre de Río de Janeiro, a principio de año, pero se fue desinflando y ahora la discusión se empantanó en Brasil en medio de un agrio cruce entre el Senado y Chávez.
Allí, el protocolo fue girado hace pocas semanas por el Ejecutivo al Congreso y es examinado por una Comisión Mixta (Senado y Cámara de Diputados).
El incidente se originó después de que el pasado 30 de mayo la Comisión de Relaciones Exteriores de la cámara alta aprobó una moción para pedir a Caracas que reconsiderase la decisión de no renovar la licencia del canal privado.
De inmediato Chávez acusó a los senadores de "loros que repiten lo que les dicen en Washington", y "Lula" advirtió que "ahora va a ser más difícil" que el parlamento apruebe la afiliación venezolana al Mercosur.
En el medio resurgió una vieja puja de poder por el liderazgo regional entre ambos mandatarios; y sectores de centroderecha en Brasil se enancaron en la discusión para reanudar una histórica oposición a la suscripción bolivariana al Mercosur.
Para Rubens Barbosa, de la Federación de Industrias de San Pablo y ex embajador en Estados Unidos durante la presidencia de Fernando Henrique Cardoso, "la incorporación de Venezuela y, posiblemente, Bolivia, tendrá consecuencias serias para la eficacia del Mercosur y la consolidación de su poder decisorio".
En verdad, la afiliación de Bolivia es mucho más compleja -también es estudiada por un grupo de técnicos- porque el presidente Evo Morales pidió acceder al MS como miembro pleno sin resignar su pertenencia a la Comunidad Andina (CAN).
En todos los países hay sectores opuestos a la irrupción de Chávez en el Mercosur, aunque los Gobiernos ya dieron sus aval. En la Argentina, por caso, desde Mauricio Macri a Roberto Lavagna han cuestionado la afinidad con el mandatario venezolano.
Pero Cristina Fernández de Kirchner -en su rol semi blanqueado de candidata presidencial-, fue la encargada de certificar la sintonía fina con Caracas esta semana: dijo que no hay que tenerle miedo al titular del Palacio Miraflores durante la reunión anual de la OIT en Ginebra.
"La presencia de Venezuela no debe causar ningún temor en absoluto" en el proceso de integración regional, subrayó la senadora ante la pregunta concreta de un industrial brasileño. Su visión se apoya en datos concretos: en 2006 la Argentina exportó por 789 millones de pesos a Venezuela e importó por 25 millones desde ese país. Además en el primer trimestre de 2007 el comercio bilateral aumentó un 53 por ciento respecto del mismo período del año pasado.
La Cumbre .
El debate está abierto a pocas semanas de la Cumbre de Asunción, donde seguramente aflorará la histórica disconformidad de los socios menores con el funcionamiento del bloque. Eso más allá de algunos paliativos como fue la creación de un Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM).
Para muestra basta con el editorial del diario ABC Color, el más importante de Paraguay, del 12 de junio: "El nuevo y penoso incidente ocurrido con el ingreso de un producto paraguayo al mercado argentino, esta vez de bananas, no por repetitivo es menos irritante y vejatorio para nuestro país, y demuestra cuán inútil y nefasto es el Mercosur", se despachó el matutino.
Y prosiguió: "Mientras este tipo de situaciones se presenta a diario en los mercados regionales, los gobernantes se empecinan en organizar costosas e inútiles cumbres de presidentes y jefes de Estado como la anunciada para fines de este mes en Asunción.
Esta, como tantas otras, será una absurda manera de perder tiempo y dinero para escuchar discursos hipócritas y populistas, mientras los acuerdos son pisoteados e ignorados impunemente".
En Asunción, Paraguay traspasará la presidencia Pro Témpore del Mercosur a Uruguay y será la ocasión propicia para que se aborde centralmente la cuestión de las asimetrías.
Otro de los puntos medulares de la nueva reunión de presidentes en la capital paraguaya es la creación formal del denominado Banco del Sur y quizá se llegue a la firma de un acuerdo de libre comercio del bloque con Israel.
Pero el debate regional sigue abierto.



