Fue a fines del 2001, cuando la familia Brukman abandonó la fábrica textil dejando en la calle a todos sus obreros, también una deuda millonaria con el estado (como consta en los expedientes judiciales). Las mujeres pusieron a funcionar la textil y en 2 meses de gestión obrera recuperaron el nivel salarial de 1995, pagaron las deudas dejadas por sus antiguos dueños y mejoraron las condiciones laborales. Se transformaron en una expresión emblemática de un movimiento que demostró que los trabajadores pueden volver rentables empresas que los patrones declaran en quiebra.
Durante estos años de "Democracia" miles de fabricas fueron vaciadas y destruidas llegando a cerca de 4.000.000 de desocupados con los que contamos actualmente, en ciento de estas fabricas, los obreros hicieron cargo de su operación y gestión muchos tambien quisieron desalojarlo pero el pueblo lo impidió (Zanon, etc).A pesar de la represión sufrida por los obreros de Brukman fueron desalojadas varias veces, siguen luchando por sus puestos de trabajos que fueron arrebatados por una clase política decadente inoperante e incapaz de garantizarle el mínimo derecho al trabajo a su pueblo.
Por eso el sábado es una cita imperdible. Brukman es de los trabajadores.



