Buenos Aires (Especial para NA, por Gabriel Profiti) -– Junto con la preparación de su gobierno municipal, Mauricio Macri desarrollará hasta el 10 de diciembre, día de su asunción, una agenda variada en el exterior que contribuirá a su instalación internacional.
Antes de decidir su candidatura en el ámbito porteño, el dirigente de centroderecha había dado una serie de pasos para que tanto su figura como su partido –Compromiso para el Cambio, ahora superado por la marca PRO- tuvieran proyección fronteras afuera.
Lo había hecho con la idea de que esos lazos contribuyeran para una eventual postulación presidencial, que finalmente no se dio en 2007, aunque parece que se aplazará sólo cuatro años.
Quizá con ese objetivo de máxima en la mira, Macri no abandonará su posicionamiento en el extranjero. Y así como la primera dama Cristina Fernández de Kirchner sostiene su virtual postulación presidencial con actividades en las principales capitales del mundo, es posible que el líder del PRO visite varios países mientras dure la transición porteña.
Tras el triunfo en la Capital, el aún presidente de Boca dijo que recibió invitaciones del Partido Popular (PP) de España y de algunas ciudades de Italia y Francia, además de Santiago de Chile y Guayaquil en América Latina.
Inicialmente se tomará unos días para descansar de la campaña electoral porteña en París, donde por el momento no tiene ninguna actividad política prevista.
"Las giras por el exterior en estos seis meses se harán con el fin de entrevistar a jefes partidarios y alcaldes con el doble propósito de obtener experiencias de administración y consolidar las relaciones internacionales", explicó Diego Guelar, ex embajador argentino en Estados Unidos durante el menemismo, y virtual "canciller" macrista.
Guelar dio una lista posible de dirigentes a los que el intendente electo podría visitar en este semestre: el presidente del opositor Partido Popular español, Mariano Rajoy; Alberto Ruiz Gallardón, referente de ese partido y alcalde de Madrid, el presidente de México, Felipe Calderón (PAN), y el titular de esa fuerza de centroderecha, Manuel Espino.
También podría entrevistarse con los referentes chilenos Sebastián Piñera (Renovación Nacional), Soledad Alvear (Democracia Cristiana) y Joaquín Lavín (Unión Democrática); y con José Serra, gobernador de San Pablo (Partido Social Demócrata de Brasil) y el prefecto de Río de Janeiro, César Maia (Frente Liberal), opositores al presidente brasileño Lula Da Silva.
La lista se completa con el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, que acaba de desafiliarse del Partido Republicano del presidente George W. Bush para hacerse independiente.
Guelar, secretario de la Mesa Federal de Relaciones Internacionales del PRO, indicó que Macri ya había iniciado el año pasado una serie de visitas a mandatarios o dirigentes ideológicamente afines, como el colombiano Álvaro Uribe, el máximo exponente derechista de los gobernantes de Latinoamérica.
El ex diplomático recordó también que el partido de Macri fue inscripto recientemente en la Organización Demócrata Cristiana de América (OCDA) y la Internacional de Centro (IDC), referencias ideológicas a nivel regional y mundial de CPC y PRO.
El propio Macri se definió luego de su triunfo en la Capital Federal como un dirigente de centro y no de derecha. "Nos estamos incorporando a esa familia de centro en América Latina", ratificó Guelar, también ex embajador en Brasil y ante la Unión Europea.
En ese marco, el próximo alcalde porteño recogió al ejemplo chileno como un modelo a seguir internacionalmente. Guelar puntualizó que en ese país, al igual que en Alemania e Italia cogobiernan centroizquierda y centroderecha.
"Chile es un modelo de consolidación institucional, respeto y convivencia", concedió Macri durante un encuentro con corresponsales extranjeros.
El ingeniero señaló que no tiene modelos de gestión municipal en el continente, aunque admitió que les ha prestado atención a las gestiones de ciudades muy diversas entre sí como Barcelona, Santiago, Curitiba, Bogotá, Guayaquil y Nueva York.
Paralelamente, Macri tomó distancia de los gobiernos más radicales de la región, particularmente de Venezuela y Bolivia. En una clara diferenciación del modelo del presidente Néstor Kirchner, subrayó que no tiene intenciones de realizar una política exterior "vinculada en forma amigable con (Hugo) Chávez, que es de los políticos peores vistos en el mundo".
Este último pronunciamiento pareció exceder al de un alcalde que aún no asumió. Guelar justificó la internacionalización del discurso y de las acciones de Macri, a pocos meses de asumir la conducción de la urbe más importante de la Argentina.
"Su tema central es la administración de la ciudad lo que pasa es que estamos en un mundo global y hay que estar conectados con el mundo", subrayó.



