La Plata, (Especial para NA, por Marisa Alvarez) -- La decisión de completar ya la fórmula para la Gobernación que encabezará Daniel Scioli vino a fortalecer la ventaja que, en materia de decisiones electorales centrales, viene imponiendo el oficialismo en el territorio bonaerense, frente a una oposición donde hay varias postulaciones en danza pero ninguna definitivamente formalizada y todas tratan de afirmarse sin haber consolidado, todavía, los espacios políticos que las sostendrán.
La Casa Rosada plantó su candidato a gobernador hace ya siete meses, exactamente un año antes de la fecha de transmisión del mando en la Provincia. Para no pocos observadores, era "demasiado temprano", sobre todo para un gobierno provincial, el de Felipe Solá, que debía mantener la gestión durante doce meses bajo la sombra del eventual sucesor, a quien las encuestas de intención de voto siempre han mostrado con muy altas chances. Pero es indudable que a Scioli, que ya visitó varias veces todos los distritos, le sirvió para instalar su perfil y su discurso de manera incomparable frente a la oposición, desarmada, errática y anémica como pocas veces.
EL ELEGIDO, "UN PERONISTA"
Y ahora el kirchnerismo completó el binomio, con Alberto Balestrini para el rol de vicegobernador. El anuncio de hace unas horas fue la formalización de una decisión tomada en la Casa Rosada, como se comentó aquí en su momento, hace varias semanas; más exactamente cuando el resultado electoral de la capital federal terminó de convencer al Presidente de que la fórmula bonaerense debía completarse con un "dirigente peronista de la Provincia".
En esa definición textual, surgida de la mesa chica de Olivos, encaja el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación porADN político, historia y lugar de desarrollo de su trayectoria: la "provincia" de La Matanza, un bastión peronista enclavado en el corazón de la región que suele definir elecciones presidenciales, el Conurbano bonaerense. Y a ese perfil el elegido le agrega haber sido uno de los primeros caciques territoriales del justicialismo bonaerense que saltó del duhaldismo al kirchnerismo, allá por noviembre del 2004 -desde el entonces flamante felipismo-, medio año antes de que el divorcio entre el Presidente y Eduardo Duhalde obligara a los intendentes peronistas a optar con cuál de ellos jugarían en los comicios de setiembre del 2005.
Ante los primeros indicios de esa decisión, sin embargo, Balestrini inundó los ámbitos políticos de señales de resistencia, resuelto a defender su permanencia en el sitial que ocupa en el Congreso. Así, en las siguientes semanas creció la opción B para el binomio bonaerense, el de un representante del "kirchnerismo puro", que hubiera representado el diputado Carlos Kunkel. Hasta que en los últimos días el Presidente resolvió apurar el trámite y sumó a Scioli para cerrar con Balestrini la decisión. Es que, aunque la ventaja en materia de definiciones centrales e instalaciones frente a la oposición sea abismal, la cuestión del vicegobernador había ido acumulando tensiones en el seno del oficialismo provincial.
GABINETES DEL FUTURO
La definición de la Vicegobernación despeja, por lo demás, el camino para que, encabezando la lista de candidatos a diputados nacionales en octubre, Solá pueda reemplazar a Balestrini en la conducción de la Cámara de Diputados de la Nación, aunque se evalúa en la Casa Rosada la alternativa de que el Gobernador integre el eventual gabinete presidencial de Cristina Kirchner; un equipo al que también podría sumarse el ministro de Gobierno bonaerense, Florencio Randazzo.
Scioli, por su lado, avanza a paso redoblado en decisiones para su eventual gestión bonaerense. Ya tiene, por caso, hasta casi totalmente definido su gabinete; un esquema en el que dirigentes y técnicos de su confianza están ya preparándose para asumir los roles clave, y que muestra, en el plano político, la decisión de resaltar la "concertación plural" a través de la incorporación del radical marplatense Daniel Katz y de sumar a dos ministros del actual gabinete de Solá, Mario Oporto y Débora Giorgi.
Se destaca también, nítida, en el organigrama ministerial provisorio, la ausencia de nombres que representen a las diferentes líneas del conglomerado kirchnerista bonaerense, léase el PJ formal, el grupo de los intendentes, kirchnerismo transversal o puro, organizaciones sociales K, etc. Y tampoco hay nombres que puedan leerse como "hombres del Presidente".
En este primer boceto, en suma, Scioli parece dispuesto a privilegiar a hombres de su confianza y a otros sin alineamientos sectoriales ni dependencias con jefes regionales, en detrimento del tradicional reparto de poder -vía ministerios- entre los grupos internos (ver información en la 1ª Sección de esta edición). Si el candidato oficialista gana las elecciones, el tiempo dirá si mantendrá este esquema hasta el día de las juras.
TIEMPOS DIFICILES
En este marco, al oficialismo le espera en las próximas semanas el tembladeral interno final de este proceso. Primero el PJ deberá realizar un congreso partidario en el que delegue la decisión de sumarse a un frente electoral. Es en principio, un mero trámite formal. Pero la inquieta dirigencia provincial dio señales de querer aprovecharlo para rediscutir representaciones de poder y algunos sectores impulsaron una "renovación" de la mesa de conducción del congreso, poblada íntegramente por dirigentes del
PJ que en el 2005 jugaron con Duhalde, conformándola con representantes de los alguna vez famosos tercios, PJ, felipismo y resto del peronismo kirchnerista pre-2005.
Como los pasos formales nunca garantizan la paz en el justicialismo bonaerense, Néstor Kirchner intervino, vía llamadas telefónicas desde México, para frenar la agitación que comenzaba a crecer. Y este fin de semana referentes de todos los tercios coincidían: el congreso sesionará el próximo viernes con su actual mesa de conducción y no habrá cambios. "Instrucciones de arriba", completaban.
Superado ese cónclave, la semana que viene el oficialismo se embarcará en el paso final de su armado electoral, el que tiene a todos los sectores con los nervios de punta. La definición de las listas de candidatos a legisladores provinciales y a intendentes



