Diez años han pasado desde la idea inicial para que fuera realidad un Festival de Jazz y Blues.
En esa iniciativa se unían los músicos y grupos consagrados con las nuevas propuestas además de incluir a los artistas de la zona para fomentar su crecimiento y difusión.
Así, las listas de jazzeros y cultores del blues fue incrementándose hasta llegar a esta nueva edición pudiendo asegurar que la mayor parte de los nombres significativos en el rubro tuvieron su lugar.
Lo mismo puede decirse de los músicos zonales: Viento Norte, ELECO, Dos Ojos, Latin Jazz, Antonio Chorchillo, Contrabanda, Trío diagonal, La Cinco Pa, Alza Retamozo trío, Los Coyas, Claudio Posadas trío, por citar algunos, dan testimonio del crecimiento y la presencia de nuestros créditos en el escenario del Festival.
Las clínicas convocadas, también sumaron para que el intercambio entre artistas de distinto nivel de profesionalismo y aficionados o amateurs fuera realidad.
En las últimas ediciones se incluyeron películas en DVD para revelar biografías de argentinos valiosos como Oscar Alemán o Walter Malosetti.
En alguna ocasión se pidió como valor de entrada un alimento no perecedero y CARITAS contó con mercadería en cantidad para mitigar la difícil situación de muchísimos semejantes mordidos por la falta de trabajo, las inundaciones, la crisis. En otra oportunidad el costo de una mínima entrada fue donado a la Escuela de arte de Campana que pudo comprar equipamientos para la mejor enseñanza de sus disciplinas creativas.
Momentos para recordar
El festival de Jazz en Blanco y Negro permitió la visita de músicos que ya forman parte de la Historia musical del país: el pianista Baby López Furst, que dio una demostración de su talento en dúo con Jorge Navarro y Jorge Pinchevsky. Aún se recuerda su actuación junto a Valentino, Déborah Dixon y un seleccionado de músicos que no se privaron del disfrute que tenía el fallecido violinista, símbolo en aquello de saltar prejuicios entre el rock, el tango, el jazz, la música clásica o el folklore.
La sumatoria de nombres que luego fueron partícipes de Festivales Nacionales e Internacionales logró convencer a los habitantes de esta zona de la valía que tiene el Festival de Jazz y Blues en Blanco y Negro. Fue uno de los primeros en incluir al Blues, como lo destacó en su primera visita el singular Botafogo Vilanova. Fue el que permitió disfrutar a Pedro Aznar con sus experimentaciones de folklore cuando la mayoría esperaba otra música. Y meses más tarde lo descubrieron en Buenos Aires Jazz.
Y fue en el Festival de Jazz en Blanco y Negro donde actuó Mariana Baraj con Jerónimo Carmona, Juan Pablo Arredondo, Carto Brandán, Rodrigo Domínguez, en el principio de su carrera, derribando prejuicios porque "eso no es jazz" como recitaban los mismos que, poco después, la señalaron como una revelación en consonancia con los críticos de La Nación, Página 12 o Clarín.
El Décimo Año a toda música
Por eso el Festival de Jazz y Blues en Blanco y Negro ya es una garantía de buena música por encima de los nombres, las fotos o la difusión previa de sus animadores.
En la Décima edición, que se desarrollará entre el viernes 28 y el domingo 30 de septiembre de 2007, ya con el marco del gigantesco salón cubierto del Club Ciudad de Campana, podemos anticipar la visita del espectáculo "El Gershwin que amamos", con una orquesta sinfónica, Ernesto Acher en la dirección y Jorge Navarro al piano solista. También podremos disfrutar a pleno del pianista santafesino Francisco Lo Vuolo con su trío y de la propuesta zonal de Jazz Casual.
Y como plato para exquisitos, una leyenda del Blues: Cristina Aguayo, creadora de Las Blacanblús y guía de cuanto grupo de blues ande por el país o zonas limítrofes. La Mamma Blues vendrá con más de una decena de jóvenes aún no descubiertos para el gran público, algo similar a lo que produjo Ciro Fogliatta aquella vez que permitió conocer a una cantidad de muchachos y chicas bluseros de la ciudad de Rosario.
Por eso, a prepararse para la gran fiesta del Festival de Jazz en Blanco y Negro Décima Edición. Será fabulosa.



