El Gobierno argentino prefiere a la venezolana PDVSA como futura compradora de los activos de la norteamericana Esso, en detrimento del interés mostrado por la brasileña Petrobras.
Así trascendió ayer en fuentes del mercado petrolero, lo cual fue ratificado por algunas señales de voceros oficiales. Al vencer el plazo para acercar propuestas en el marco de la operación que está en manos del banco JP Morgan, voceros del Ministerio de Planificación expresaron su "malestar" por las versiones de que Petrobras sería uno de los candidatos para adquirir la refinería, los tres depósitos de combustible y la red de estaciones de servicio que Esso controla en el país.
"Primero, que cumplan con los planes de inversiones comprometidos", señalaron voceros del ministro Julio De Vido, según un matutino porteño.
El mensaje oficial, desde el punto de vista del sector petrolero, fue que la venta de Esso no es sólo entre dos actores, el comprador y el vendedor, sino que existe un tercer actor, que es el Gobierno, que puede autorizar o no la operación, indicaron fuentes del sector.
Esso, propiedad de la estadounidense Exxon Mobil, no se iría sólo de la Argentina, ya que trascendió que tendría en venta todas sus operaciones en Brasil, Uruguay y Paraguay.
Con esta decisión, Exxon Mobil buscaría reforzar su posición en el sudeste asiático.
Al menos dos compañías, Petrobras y el fondo de inversión de origen local Dolphin, habrían hecho una oferta, según fuentes del mercado.
Además, persistían las especulaciones de que Petróleos de Venezuela (PDVSA) habría arrimado el ofrecimiento de un canje: adquirir los activos de Esso en la Argentina a cambio de una de las refinerías que la petrolera venezolana posee en Estados Unidos.
En la Argentina, Esso está desde 1911, y participa del segmento de "downstream", que comprende la refinación y comercialización de combustibles.
Tiene una refinería en Campana y tres centros de distribución de combustible, además de una red de aproximadamente 500 estaciones de servicio con sus colores: 90 de esas estaciones son propias.
Si bien la base de la licitación que armó JP Morgan establece un piso de 200 millones de dólares por la filial, en el mercado se especula que el precio final podría ser muy superior.
En tanto, la subsidiaria de la estadounidense Esso en Brasil se abstuvo de comentar las declaraciones de un dirigente de la brasileña Petrobras en el sentido de que, además de Argentina, la multinacional también venderá sus activos en Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
Además de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, el otro país sudamericano en que opera la ExxonMobil es Colombia.



